💡 En resumen:
- El exceso de peso corporal está fuertemente vinculado a la hipertensión a través de varios mecanismos: la sobreactivación del sistema nervioso simpático, la compresión renal (especialmente por la grasa visceral), el aumento de la resistencia vascular y las alteraciones en el equilibrio del sodio (SRAA).
- La hipertensión se define a partir de 130/80 mmHg (con una categoría elevada antes de ese umbral) y es mucho más prevalente en adultos con sobrepeso u obesidad (IMC ≥ 25) que en aquellos con un peso saludable.
- Incluso una pérdida de peso moderada (en torno al 5-10 % del peso corporal) produce reducciones significativas en la presión arterial sistólica y diastólica, mejorando el riesgo cardiovascular; combinar el control del peso con modificaciones del estilo de vida es una estrategia clave.