Romper es difícil, y despertarse también. Desde la cueva hasta el ático de lujo, descubre los mayores avances de la humanidad en tecnología para despertar.
¿Cuál es la mejor manera de despertarse a una hora preestablecida? Mientras seguimos haciendo historia con nuestros dispositivos de seguimiento del sueño, retrocedamos en el tiempo y repasemos las soluciones anteriores.
El sol (desde siempre)
Aunque los primeros humanos se refugiaban de noche en oscuras cavernas (no sin antes expulsar a sus ocupantes animales), vivían según el sol: se despertaban al amanecer y se acostaban al anochecer. Al alba, el aumento de la luz los despertaba gradualmente. Al atardecer, la exposición a la oscuridad favorecía la conciliación del sueño. Sin luz artificial y antes del uso controlado del fuego, ¡tampoco había mucho que hacer de noche!Principal ventajaDejando de lado todas las limitaciones, esta es la forma más natural de despertarse.Principal inconvenienteNo puedes preestablecer la hora de despertar.
La vejiga (desde siempre)
En algún momento, los hombres debieron de darse cuenta de que se despertaban más temprano por la mañana cuando habían bebido más agua de lo habitual antes de acostarse (la vejiga llena los obligaba a levantarse). Pero ¿por qué querrían hacer eso? Al fin y al cabo, en aquella época no existían los trabajos con control de horario.Principal ventajaAunque es una solución bastante primitiva, es ingeniosa. ¡Tú mismo te conviertes en el despertador! Viva el biohacking.Principal inconvenienteLa falta de precisión (hay que tener en cuenta todos los líquidos ingeridos durante el día).
Gallos (desde el 9000 a. C.)
A medida que los seres humanos se reunían en tribus y aldeas, podían acostarse después del atardecer (gracias a las hogueras) y despertarse después del amanecer (ya no vivían al aire libre). Para estos hombres sedentarios, los gallos actuaban como despertadores naturales. En efecto, les gusta cantar a primera hora de la mañana para marcar su territorio antes de que puedan ser vistos. Y el canto del gallo es especialmente sonoro, alcanzando entre 50 y 60 dB.Principal ventajaCuriosamente, el momento elegido por el gallo es perfecto, ya que el granjero necesita ordeñar sus vacas temprano por la mañana.Principal inconveniente¡Vamos! ¡Qué sonido tan estridente! Además, puedes olvidarte de dormir hasta tarde los fines de semana.
Despertadores de agua (desde el 300 a. C.)
Fue en Egipto y en Babilonia donde se usó por primera vez este tipo de dispositivo para medir el tiempo. Los relojes de agua aprovechan el flujo relativamente constante de líquido que atraviesa un recipiente para medir y marcar el tiempo. No fue hasta el 300 a. C. Cuando un reloj de agua fue equipado con algún tipo de sistema de alarma, supuestamente por el filósofo Platón. Cincuenta años después, el inventor helenístico Ctesibio creó una versión más sofisticada capaz de dejar caer guijarros sobre una especie de címbalo, o de hacer sonar trompetas, a la hora deseada.Principal ventajaEs resistente al agua. Bromas aparte, esta solución para despertar fue probablemente un avance asombroso en su época.Principal inconvenienteHay que señalar que esto marca el comienzo de la era de los "Sonidos de Despertar Molestos".
Velas (del año 960 d. C. Al siglo XX)
Al arder a una velocidad más o menos constante, las velas se usaban para medir el tiempo. Las primeras versiones de estos relojes de vela fueron las graduadas utilizadas en China. Una variante europea del concepto incorporaba bolas de metal o clavos en su interior: a medida que la vela se consumía lentamente, los soltaba y estos caían en una lata metálica haciendo un sonido que se suponía debía sacarte de la cama a una hora preestablecida. Principal ventajaEn ese momento de la historia, esta era la solución más precisa, si nos limitamos a considerar los sistemas que permiten seleccionar la hora de la alarma.Principal inconvenienteOtra experiencia de despertar sobresaltado, y además un peligro de incendio.
Relojes de pesas (hacia el siglo XIII)
Fue en las ciudades italianas donde aparecieron por primera vez los grandes relojes mecánicos, construidos en lo alto de las torres. Aprovechando el campo gravitacional de la Tierra, este tipo de reloj usa pesos y cuerdas para almacenar energía y liberarla (cuando un peso cae y tira de la cuerda, acciona el mecanismo del reloj). Hacia el siglo XV, algunos de estos relojes mecánicos fueron mejorados con la incorporación de una alarma ajustable por el usuario: un pasador colocado en un agujero activaba la alarma a la hora elegida. Principal ventajaCon la incorporación del péndulo a mediados del siglo XVII, los relojes de pesas alcanzaron un nivel de precisión sin precedentes (menos de 10 segundos al día).Principal inconvenienteEn los primeros modelos, había que dar cuerda al reloj cada 20 minutos, lo que era una pérdida de tiempo, por decirlo suavemente.
Relojes de muelle (principios del siglo XVI)
Peter Henlein de Núremberg, considerado el inventor de los primeros relojes de bolsillo, desarrolló relojes impulsados por muelles. Al sustituir los pesos por muelles, pudo crear relojes portátiles (#WearableTech). En 1876, más de 350 años después, Seth E. Thomas patentó el primer despertador mecánico de cuerda ajustable por el usuario. Principal ventajaEs la primera vez que podías llevar contigo una máquina fiable para medir el tiempo (los relojes de sol de bolsillo ya existían, pero no son tan precisos).Principal inconvenienteNo muy precisos. Los relojes de muelle tardaron alrededor de 500 años en lograr el isocronismo (mantener intervalos de tiempo iguales).
Los "knocker-uppers" (desde la década de 1760 hasta la de 1920)
En Inglaterra e Irlanda, en una época en la que los despertadores y los teléfonos todavía eran poco comunes, los "knocker-uppers" se encargaban de despertar a la gente. Equipados con un largo palo de bambú o con una porra corta, se acercaban a tu casa y golpeaban la ventana de tu dormitorio hasta que te asomabas. A cambio, recibían unos pocos peniques a la semana. Mary Smith era una de ellas, y despertaba a la gente disparando guisantes secos contra las ventanas de sus dormitorios con un tubo de goma.Principal ventaja¡Las primeras llamadas de despertar individuales!Principal inconvenienteEsos golpes son estresantes. Y no hay forma de despertarse en el mejor momento desde el punto de vista del ciclo del sueño.
Silbatos de fábrica (hacia la década de 1850)
Durante la Revolución Industrial, los trabajadores solían vivir en las cercanías de la fábrica donde trabajaban, de ahí la idea de equiparlos con silbatos que despertaban a todo el mundo.Principal ventajaSin coste para ti y sin necesidad de preocuparte por el mantenimiento.Principal inconvenienteNo te permite elegir la hora. Y es otro sonido desagradable con el que despertar.
Despertadores (desde la década de 1940)
Inventado por James F. Reynolds, cuando EE. UU. Reanudó la producción de relojes. En efecto, durante la Segunda Guerra Mundial, las fábricas estadounidenses tuvieron que apoyar el esfuerzo bélico del país y centrarse en la fabricación de artículos más estratégicos.Principal ventajaPuedes ajustar la hora de despertar y elegir entre una función de alarma de radio o una alarma de pitido/zumbido típica.Principal inconvenienteEl timbre de un despertador de doble campana podría haber sido el peor sonido para despertar, jamás. No supone un gran avance respecto a los gallos.
Jawbone UP (noviembre de 2011)
La pulsera de seguimiento de actividad Jawbone UP lanzada por Jawbone incorporó una de las primeras alarmas silenciosas: puede despertar a quien la lleva simplemente vibrando, sin ningún pitido desagradable. Al rastrear los movimientos de la muñeca, la pulsera también es capaz de esbozar de forma aproximada tus patrones de sueño. Gracias a estas 2 funciones, este es el primer dispositivo que permitió a sus usuarios despertarse durante una fase de sueño ligero. Principal ventajaMarca el fin de la era de los "Sonidos de Despertar Molestos".Principal inconvenienteAunque este sistema de alarma vibratoria es silencioso, parece una pulsera de hospital diseñada por extraterrestres… Aunque eso no es necesariamente malo, claro. Si sales con un extraterrestre, es genial. En 2018, Withings lanzó en 2014 un reloj de seguimiento de actividad y sueño fabricado en Suiza con alarma silenciosa, y ahora todos nuestros relojes (Steel y Steel HR) incorporan esta función. Compara nuestros rastreadores de actividad.
Withings Aura (agosto de 2014)
Enriquece tu experiencia de sueño con el Aura, un sistema para el dormitorio que combina los datos corporales recopilados por el Sleep Sensor sin contacto (colocado bajo el colchón) con los datos ambientales registrados por el Bedside Device para ofrecer el seguimiento del sueño más avanzado. El sistema incluye una función de Smart Wakeup para garantizar que te despiertes revitalizado desde una fase de sueño ligero. Aura también te evita el estrés de despertarte asustado por un despertador: te invita gradualmente a abrir los ojos con un programa de despertar de luz y sonido de 30 minutos, validado científicamente, que sigue el camino más suave para salir del sueño.Principal ventajaPor primera vez, puedes asegurarte de despertarte de forma suave (programa de amanecer), sintiéndote lleno de energía, porque Aura te despierta en el mejor momento de tu ciclo de sueño.Principal inconvenienteNecesitas electricidad, así que los campistas, bueno, tienen el sol… O los osos.
Actualización 2018: Withings Sleep
En 2018, Withings creó un sensor de sueño avanzado y una almohadilla de domótica. Sleep no te despierta, pero está diseñado para mejorar tus noches y tus días con programas gratuitos en la aplicación y una puntuación de sueño que te ayuda a saber qué necesitas más y qué menos. ¿Quieres saber más sobre el sueño en general? Echa un vistazo al artículo más reciente en nuestra sección de sueño.