Peso, nutrición y sueño

Weight, Nutrition and Sleep

Hemos analizado la relación entre actividad y sueño, y entre entorno y sueño, por lo que ahora es el momento de examinar las conexiones entre el peso y el sueño. Cuándo comemos, qué comemos y cómo comemos pueden tener un impacto enorme en la calidad general del sueño.En términos generales, es mejor no cenar en exceso. Si planeas hacer una cena abundante, es importante asegurarte de dejar tiempo suficiente para digerir bien la comida. Comer una comida copiosa una hora antes de acostarse puede provocar una noche de insomnio dando vueltas en la cama. Además de cenar poco, es mejor limitar los tentempiés después de cenar. En la mayoría de los casos, los snacks después de la cena se consumen más por aburrimiento que por hambre real. En estos casos, solemos desear caprichos poco saludables como helado o patatas fritas.Si necesitas tomar algo antes de acostarte, asegúrate de que sea un "tentempié seguro para el sueño". ¿Alguna vez tomaste un sándwich de pavo en el almuerzo y te diste cuenta de que enseguida necesitabas una segunda taza de café? Esta somnolencia puede atribuirse a la presencia de triptófano. Aunque puede provocarte un bajón por la tarde, el triptófano es excelente para ayudarte a dormir por la noche. Los alimentos ricos en cereales integrales, calcio y magnesio también se sabe que inducen la producción de melatonina y serotonina. La melatonina te ayuda a conciliar el sueño, mientras que la serotonina te ayuda a sentirte más relajado y, en general, más feliz. FUENTEAdemás de los efectos de la nutrición sobre el sueño, el peso puede tener un impacto negativo en la calidad del sueño. Las personas con sobrepeso tienen más probabilidades de desarrollar una afección del sueño denominada apnea del sueño. La apnea del sueño es una afección respiratoria relacionada con el sueño en la que la parte superior de las vías respiratorias se obstruye, haciendo imposible respirar. La única manera de volver a respirar cuando esto ocurre es despertarse. Esto provoca ronquidos excesivos y graves interrupciones en los ciclos del sueño. FUENTEAl igual que los alimentos que consumimos pueden influir en el peso y la calidad del sueño, lo contrario también es cierto. No dormir lo suficiente puede provocar un aumento de peso. De hecho, las personas que duermen regularmente menos de 5 horas por noche tienen más probabilidades de tener sobrepeso que quienes duermen entre 7 y 9 horas. Naturalmente, la falta de sueño puede reducir tu nivel de motivación, dificultando llegar al gimnasio, a esa clase de yoga o incluso levantarte del sofá. Pero la privación de sueño tiene un efecto mayor que una simple sensación de letargo. Cuando tienes privación de sueño, tu cuerpo produce más ghrelina, la hormona responsable de estimular el hambre en tu organismo. Por el contrario, tu cuerpo produce menos cantidad de la hormona leptina, que es la responsable de estimular la saciedad. FUENTEPara combatir el círculo vicioso del aumento de peso y las noches sin dormir, asegúrate de mantener una dieta equilibrada y dormir ocho horas cada noche.