En el blog hemos hablado de muchas innovaciones y nuevas tecnologías que hacen posible la atención médica móvil. Hoy vamos a analizar una de las más prometedoras y más controvertidas: el RFID.
RFID son las siglas en inglés de identificación por radiofrecuencia. Utiliza ondas de radio para transferir datos entre un chip o etiqueta que contiene información y un lector específico. En la práctica, esto permite que incluso objetos muy pequeños registren, almacenen y transmitan datos a diferentes distancias. Dependiendo de su función, las etiquetas RFID pueden no necesitar siquiera una fuente de alimentación para funcionar: pueden permanecer inactivas y ser "activadas" únicamente cuando un lector se encuentra cerca y emite una señal para interrogarlas. La etiqueta RFID puede entonces aprovechar la energía de radio de la transmisión para alimentarse y responder. Algunos de los ejemplos más comunes del uso del RFID son las tarjetas de metro, las identificaciones de mascotas en caso de que se pierdan o el seguimiento de inventario en una tienda. Para la atención médica, las aplicaciones del RFID son numerosas y muy útiles para todo tipo de pacientes, desde los entusiastas del autocontrol hasta los pacientes promedio, pasando por personas que sufren enfermedades crónicas. Por su pequeño tamaño, los chips RFID pueden llevarse a todas partes sin necesidad de pensar en ello, integrados en simples tarjetas e incluso implantados bajo la piel. Pueden contener cualquier tipo de dato: información específica sobre un paciente, como sus alergias, si lleva un marcapasos o incluso su historial clínico electrónico completo, puede quedar al instante al alcance de cualquier médico equipado con el lector adecuado, desde médicos de cabecera hasta equipos de emergencia. Dado que pueden comunicarse con otros dispositivos, también pueden actualizarse regularmente con las últimas lecturas de salud disponibles para un paciente. En un hospital, también pueden usarse para saber dónde se encuentran los pacientes dentro del edificio. Sin embargo, el RFID también tiene sus inconvenientes y puede tener un efecto adverso en el tratamiento de los pacientes. Investigadores en los Países Bajos demostraron, por ejemplo, que un uso excesivo de la tecnología RFID en hospitales puede interferir con algunos equipos y producir lecturas incorrectas o dificultar las exploraciones en general. La otra preocupación principal que plantea el RFID es la privacidad. Las principales ventajas de los chips RFID, su pequeño tamaño y su discreción, también implican que a menudo no existe forma de apagarlos, o al menos que es fácil olvidarse de hacerlo. La consecuencia es que información potencialmente muy personal y sensible podría quedar al alcance de cualquier persona equipada con el tipo de lector adecuado, sin que el propietario del chip llegue a saber que sus datos han sido recopilados por terceros sin su consentimiento. En el ámbito de la atención médica en concreto, la posibilidad de rastrear a los pacientes podría resultar de gran interés para las compañías de seguros, por ejemplo. Las preocupaciones sobre la privacidad llevaron a la Asociación Médica Americana a publicar un código ético en 2007 con directrices para el uso correcto del RFID. Sin embargo, en la mayoría de los países el RFID no está sujeto a una regulación específica y, en cambio, sigue las normas generales sobre registros electrónicos, que pueden no estar adaptadas a la naturaleza portátil y omnipresente de esta tecnología. No obstante, los chips RFID pueden ofrecer beneficios muy significativos para la atención médica. Usarlos para almacenar información muy específica y crítica (como cualquier condición de salud que los equipos de emergencia deban conocer), o emplearlos durante períodos limitados, por ejemplo durante una estancia hospitalaria, reduciría en gran medida la amenaza para la privacidad. La regulación pública también tiene sin duda un papel que desempeñar para definir con precisión quién debe poder acceder a los datos personales y en qué circunstancias. ¿Crees que los beneficios de los chips RFID superan los riesgos para la privacidad? ¿Qué tipo de información estarías dispuesto a llevar contigo en todo momento almacenada en un chip de este tipo?