¿Pueden los despertadores afectar tu salud?

Can Alarm Clocks Affect Your Health?

Nuestros ancestros no necesitaban un despertador para levantarse, así que quizás nos iría mejor volver a los métodos de antaño. ¿Cuál es el impacto en la salud de ser despertado por un despertador digital, y hay pruebas que sugieran que los despertadores de luz natural son mejores?

¡Bip… bip… BIP! Es un hecho curioso y sorprendentemente poco debatido que enormes franjas de la humanidad se despiertan de la misma manera: al sonido estridente de un despertador. Pero despertar no siempre ha sido así, y quizás por una muy buena razón. ¿Podría tener un efecto negativo en tu salud que te despierte un despertador, o es simplemente una pequeña molestia? Y en cualquier caso, ¿existen posibles alternativas que puedan hacer que el comienzo de tu día sea un poco menos brusco, como los despertadores de luz solar? Sigue leyendo para descubrir más.

Una breve historia de los despertadores

Aunque el concepto de despertador fue mencionado por primera vez en el año 725 d. C. por Yi Xing —un monje budista—, el primer despertador ajustable fue patentado en 1847 por Antoine Redier, un relojero francés. Al permitir a las personas fijar una hora concreta para despertarse, estos dispositivos se proliferaron a lo largo del siglo XIX. Sin embargo, no fue hasta la década de 1870, con la imposición de la jornada laboral de 12 horas, cuando los despertadores se volvieron verdaderamente populares. «En un mundo urbano e industrial en expansión, las personas estaban obligadas a conocer la hora y a ser puntuales», afirma Martin H. Levinson, PhD. En este sentido, el desarrollo del despertador está indisolublemente ligado a la historia del capitalismo. ¿Pero cuál es el impacto de los despertadores en nuestra salud?

¿Cuáles son los efectos de los despertadores en tu salud?

Todos conocemos el inconveniente de ser arrancados del sueño por el ruido ensordecedor de nuestros despertadores, aunque hoy en día es más probable que sea el smartphone el culpable. Y sí, no es la manera más agradable de empezar el día. Es ruidoso y desconcertante, sin mencionar que puede despertar a todos los que estén cerca. Pero, en igualdad de condiciones (es decir, si realmente estás durmiendo lo suficiente), ¿es perjudicial para nuestro organismo?Pues bien, algunos estudios sugieren que podría serlo. Una investigación del Instituto Nacional de Salud Industrial de Japón descubrió que las personas que se despiertan a la fuerza por un ruido repentino y fuerte tenían una presión arterial y una frecuencia cardíaca más elevadas que quienes se despertaban de forma natural. Cuando escuchas el estridente sonido de tu despertador, el mecanismo de lucha o huida de tu cuerpo se activa y la presión arterial comienza a aumentar de forma natural. Repetir esto día tras día, mes tras mes, año tras año, inevitablemente tiene consecuencias.Pero ese no es el único problema. También existe el problema de la llamada inercia del sueño, que hace referencia a esa sensación de aturdimiento que a veces experimentas al despertarte por la mañana. Normalmente dura unos 15 a 30 minutos, pero investigaciones publicadas en el Journal of Sleep Research han indicado que si te despiertas durante el sueño profundo o en las primeras fases del ciclo del sueño, la inercia del sueño puede durar entre 2 y 4 horas. Esto se convierte en un problema si eres de los que pone múltiples alarmas —7:30, 7:35, y así sucesivamente— en lugar de una sola. ¿Por qué? Porque después de darle al botón de repetición y volver a dormirte, tu cuerpo se prepara para un ciclo de sueño completamente nuevo, que es un proceso de 90 minutos. Cuando se interrumpe, puede hacerte sentir fatigado durante la mayor parte del día.En definitiva, no existe una cantidad enorme de investigación sobre el tema, pero ciertos estudios sí indican que hay razones para preocuparse. Al fin y al cabo, un despertador está básicamente enfrentando a tu cuerpo con su propio ritmo circadiano, lo que es poco probable que tenga un resultado positivo. Una cosa es innegable: despertarse con un despertador digital no es la forma ideal de empezar el día.

¿Cuáles son las alternativas?

¡Me alegra que lo preguntes! Para una guía más completa sobre las diferentes formas en que los seres humanos se han despertado a lo largo de la historia, consulta nuestra publicación sobre la historia de despertarse. Pero por ahora, vamos a centrarnos en los despertadores de luz natural, también conocidos como despertadores de amanecer. La idea detrás de los despertadores de luz natural es sencilla. Mediante la integración de una bombilla, están diseñados para simular la luz del sol naciente. A medida que aumenta la cantidad de luz en tu habitación, se reduce la probabilidad de que los ritmos circadianos naturales de tu cuerpo se vean afectados negativamente. Aunque los despertadores de amanecer funcionan mejor sin ruido, puedes programarlos con pitidos de respaldo y sonidos más suaves, ¡para estar bien cubierto!Si eso te parece una idea brillante, puede que te interesen nuestros relojes de seguimiento de actividad y sueño, que incorporan una función llamada Smart Wake-Up™. En lugar de establecer un momento concreto para despertarte, Smart Wake-Up™ te permite fijar una ventana de tiempo para hacerlo. Cuando estás en la fase de sueño más ligero, Steel HR te despertará (¡con una vibración!). Para una cobertura más detallada, consulta nuestra publicación sobre las 4 fases del sueño.En última instancia, lo mejor es dormir suficientes horas desde el principio. Según la Sleep Foundation, deberíamos dormir aproximadamente entre 7 y 9 horas. Así que quizás en lugar de pensar en el trauma de despertarse, empieza por crear tu santuario del sueño ideal.