Revisado por el Prof. Bernard Canaud, doctor en Medicina y doctor en Filosofía, profesor emérito de Nefrología de la Facultad de Medicina de la Universidad de Montpellier
Un análisis de orina de 24 horas nos dice mucho más de lo que imaginas. Al recoger toda la orina durante un día completo, podemos saber cuánta producen tus riñones y deducir cuánto bebes, cuánto calcio, oxalato, sodio y otros minerales excretas, si tienes suficiente citrato protector para ayudar a prevenir los cálculos y cuál es el grado de acidez de tu orina. Piensa en él como una instantánea de las condiciones de tu organismo que favorecen la formación de cálculos. Si has tenido cálculos renales, esta sencilla prueba puede marcar un antes y un después. No solo nos dice que formas cálculos: nos ayuda a entender por qué y, aún más importante, qué podemos hacer para evitar que vuelvan a aparecer.
Seamos sinceros: ¡recoger la orina durante 24 horas no es precisamente el plan más divertido! Pasas todo un día pendiente de cada gota, llevando contigo un recipiente y preguntándote si lo estás haciendo bien. Y sí, seguramente tengas algunas preguntas que te dé un poco de vergüenza hacer. No te preocupes: ¡no eres la única persona a la que le pasa!
¿La buena noticia? Es mucho más sencillo de lo que parece. La mayoría de los errores se producen porque las instrucciones no estaban lo bastante claras, especialmente en lo relativo a los horarios. Y para eso estamos aquí: para ayudarte.
En esta guía te explicaremos qué mide realmente la prueba, cómo recoger correctamente la orina, qué significan esos números difíciles de interpretar en el informe del laboratorio y, sobre todo, cómo los resultados pueden ayudaros a ti y a tu equipo médico a prevenir futuros cálculos renales.
Puntos clave: lo esencial de un vistazo
- Tu orina cuenta una historia: Un análisis de orina de 24 horas mide la cantidad diaria de los factores relacionados con la formación de cálculos: volumen de orina, calcio, oxalato, citrato, ácido úrico y pH.
- Beber suficiente es tu mejor defensa: El volumen de orina es el factor más importante sobre el que puedes actuar; un objetivo diario de unos 2,5 litros ayuda a diluir las sustancias que favorecen la formación de cálculos.
- Comprender por qué se forman los cálculos lo cambia todo: La prueba forma parte de una evaluación metabólica de los cálculos: ayuda a encontrar la causa para que la prevención sea específica y no genérica.
- Se trata de prevenir, no de detectar: Un análisis de orina de 24 horas no te dirá si tienes un cálculo renal. Para eso sirven las pruebas de imagen, como la ecografía o la tomografía computarizada (TC).
- Un solo día puede no contar toda la historia: La mayoría de los profesionales sanitarios solicitan dos recogidas en días distintos, y los resultados se incorporan a tu historial médico para seguir su evolución con el tiempo.
Qué es y qué no es
La idea es sencilla, aunque el proceso suene un poco extraño. Un análisis de orina de 24 horas, también llamado recogida de orina de 24 horas, consiste en guardar toda la orina que produces durante un día completo (un periodo de 24 horas) y enviarla a un laboratorio. El laboratorio mide el volumen total y la concentración de determinadas sustancias, y después calcula cuánto ha excretado tu organismo de cada una a lo largo del día.
Pero ¿por qué recoger la orina de todo un día en vez de llenar un recipiente pequeño?
¡Porque tu orina cambia constantemente! Su concentración varía según cuánto hayas bebido, qué hayas comido e incluso la hora del día. Una muestra aislada ofrece una imagen de lo que sucede en un momento concreto. La recogida de orina de 24 horas proporciona una visión mucho más completa, ya que muestra qué cantidad de cada sustancia excretan realmente tus riñones a lo largo del día.
Lo que la prueba no hace es igual de importante.
Un análisis de orina de 24 horas no te dirá si tienes un cálculo renal en este momento ni dónde podría estar. Para eso sirven las pruebas de imagen, como la ecografía o la tomografía computarizada (TC). La prueba de 24 horas examina, en cambio, las condiciones químicas que hacen más o menos probable la formación de cálculos.
Y recuerda algo importante: ¡no es una prueba que se apruebe o se suspenda!
No te alarmes si algunos resultados están fuera de los intervalos de referencia habituales. A menudo, eso es precisamente lo que buscamos. Cada valor anómalo puede ofrecer una pista valiosa sobre por qué se forman los cálculos y, sobre todo, sobre lo que tú y tu equipo sanitario podéis hacer para reducir el riesgo de nuevos cálculos.
¿En resumen? Las pruebas de imagen nos dicen si tienes un cálculo. Un análisis de orina de 24 horas nos ayuda a entender por qué se forman los cálculos y cómo evitar que vuelvan a aparecer.
Por qué tu urólogo y un especialista en el metabolismo de los cálculos pueden recomendarte un análisis de orina de 24 horas
Porque detectar un cálculo renal es una cosa. Entender por qué se formó y prevenir el siguiente, ¡otra muy distinta!
La prevención de los cálculos renales suele ser un trabajo en equipo. El urólogo desempeña un papel fundamental en su diagnóstico y tratamiento, mientras que un especialista en el metabolismo de los cálculos, a menudo un nefrólogo con experiencia en esta enfermedad, ayuda a descubrir las causas subyacentes de su formación. Juntos, estos especialistas miran más allá del cálculo para estudiar los factores metabólicos, alimentarios y fisiológicos que pueden estar favoreciendo su aparición. Y ahí es precisamente donde entra en juego la prueba de orina de 24 horas.
Puede que esto te sorprenda: dos personas con exactamente el mismo tipo de cálculo renal pueden necesitar enfoques muy distintos. Una puede excretar demasiado calcio en la orina. Otra puede tener muy poco citrato, una sustancia natural que ayuda a impedir la formación de cristales. Y una tercera puede simplemente producir muy poca orina, lo que facilita la aparición de cristales.
Más allá del cálculo: conoce tu riesgo personal
El análisis de orina de 24 horas es una parte importante de una evaluación metabólica más amplia destinada a comprender por qué se forman los cálculos renales. Esta evaluación también puede incluir análisis de sangre, pruebas de imagen como ecografías o tomografías computarizadas (TC), y análisis de laboratorio de los cálculos que hayas expulsado o que te hayan extraído. Lo ideal es que tu urólogo y un especialista en el metabolismo de los cálculos trabajen juntos para reunir todas las piezas del rompecabezas. Mientras el urólogo se centra en identificar y tratar los cálculos, el especialista en metabolismo examina los factores bioquímicos, alimentarios y fisiológicos subyacentes que favorecen su formación. Juntos pueden diseñar un plan de prevención que aborde tus riesgos específicos en lugar de basarse en recomendaciones generales (Curhan, 2001).
¿Por qué es importante?
Sin una evaluación metabólica detallada, la prevención de los cálculos renales suele reducirse a los consejos de siempre: beber más agua, consumir menos sal y vigilar la ingesta de oxalato. Estas recomendaciones pueden ayudar, pero no siempre son suficientes. Si tienes cálculos recurrentes, conocer la causa concreta puede marcar la diferencia entre recibir consejos generales y contar con una prevención verdaderamente personalizada.
¿Quién debería plantearse una prueba de orina de 24 horas?
La Asociación Americana de Urología (AUA) recomienda ofrecer pruebas metabólicas a quienes presentan cálculos renales de forma recurrente, así como a quienes han tenido un primer cálculo y presentan factores de riesgo adicionales o desean conocer su riesgo personal.
Tu equipo sanitario puede recomendarte especialmente la prueba si:
- Ya has tenido más de un episodio de cálculos renales
- Tienes antecedentes familiares de cálculos renales
- Tienes afecciones como gota, enfermedad inflamatoria intestinal o diarrea crónica
- Te has sometido a cirugía bariátrica
- Solo tienes un riñón funcional
- Has desarrollado varios cálculos al mismo tiempo
- Tuviste cálculos renales durante la infancia
Pero hay una buena noticia: ¡no hace falta esperar a tener otro cálculo para actuar!
Aunque solo hayas tenido un cálculo renal y no presentes otros factores de riesgo evidentes, puedes hablar con un profesional sanitario sobre la posibilidad de hacerte pruebas metabólicas.
Por qué importa la prevención, incluso después del primer cálculo
Por desgracia, los cálculos renales tienden a reaparecer. Los estudios muestran que las recurrencias son frecuentes, aunque el riesgo varía mucho de una persona a otra. Algunas estimaciones a largo plazo indican que hasta la mitad de las personas que forman cálculos podrían volver a tenerlos en un plazo de diez años, según la población estudiada y la definición de recurrencia. No obstante, el riesgo de un segundo cálculo con síntomas suele ser menor y depende de las características individuales (Rule et al., 2014).
Una nota especial sobre los niños
Recoger la orina durante 24 horas puede ser difícil para cualquiera, pero resulta especialmente complicado con los niños pequeños, sobre todo si aún no controlan los esfínteres. Un estudio sugirió que la recogida sistemática de orina de 24 horas en niños que han tenido su primer cálculo renal puede ser costosa, difícil de completar y no siempre dar lugar a cambios en el tratamiento (Carnes et al., 2021). Sin embargo, los cálculos renales infantiles merecen especial atención, ya que pueden estar asociados a enfermedades metabólicas o genéticas subyacentes y conllevan un riesgo considerable de recurrencia. Por ello, sigue siendo importante realizar una evaluación metabólica, aunque no sea práctico recoger toda la orina durante 24 horas. Otras opciones, como analizar muestras aisladas de orina e interpretar los resultados según la edad, pueden aportar información útil.
¿En resumen?
La decisión de realizar una recogida de orina de 24 horas, y de cómo hacerla, debe tomarse junto con un nefrólogo o urólogo pediátrico con experiencia en cálculos renales, teniendo en cuenta la edad del niño, sus antecedentes médicos y sus factores de riesgo individuales.
Qué mide la prueba
Un perfil de riesgo de cálculos suele incluir entre ocho y quince valores. Estos son los que orientan las decisiones.
| Parámetro | Qué indica | Objetivo habitual |
|---|---|---|
| Volumen de orina | Indica cuánta orina producen tus riñones. Cuanta más orina produzcas, menos concentradas estarán las sustancias que forman cálculos. Es uno de los factores que puedes controlar con mayor eficacia. | Para la mayoría de las personas que forman cálculos, el objetivo es ≥2,5 l/día. |
| Calcio | Indica cuánto calcio excretas por la orina. El exceso de calcio aumenta el riesgo de cálculos de calcio. | La hipercalciuria suele definirse como>250 mg/día en mujeres o>300 mg/día en hombres. En quienes forman cálculos de calcio, por lo general son preferibles los valores más bajos. |
| Oxalato | Se combina con el calcio para formar cálculos de oxalato cálcico, el tipo más frecuente. El oxalato procede de los alimentos y del metabolismo de tu organismo. | <40–45 mg/día se considera generalmente normal. Los valores más bajos pueden reducir el riesgo de cálculos de oxalato cálcico. |
| Citrato | Protector natural frente a los cálculos. Se une al calcio y ayuda a evitar que los cristales se formen y crezcan. | La hipocitraturia suele definirse como <320 mg/día. En quienes forman cálculos de calcio, puede ser deseable una excreción de citrato mayor, a menudo ≥500–600 mg/día. |
| Ácido úrico | El exceso de ácido úrico en la orina puede contribuir a la formación de cálculos de ácido úrico y de oxalato cálcico. | La hiperuricosuria suele definirse como una excreción de ácido úrico superior a 750 mg/día en mujeres o a 800 mg/día en hombres. |
| Sodio | Refleja la ingesta de sal. El exceso de sodio aumenta la excreción urinaria de calcio y puede favorecer la formación de cálculos. | El objetivo es <100 mmol/día, equivalentes a unos 2.300 mg de sodio o 5,8 g de sal (NaCl). |
| pH | Mide la acidez de la orina. La orina ácida favorece los cálculos de ácido úrico, mientras que la orina alcalina aumenta el riesgo de cálculos de fosfato cálcico. | No existe un único pH ideal. Para disolver cálculos de ácido úrico, suele buscarse un pH de 6,5–7,0; en caso de cistinuria, a menudo de 7,0–7,5 o superior, según los objetivos del tratamiento. |
| Creatinina | Ayuda a evaluar si la recogida de orina de 24 horas está completa. También refleja la masa muscular y la producción de creatinina. | Aproximadamente 15–25 mg/kg/día en hombres y 10–20 mg/kg/día en mujeres, con variaciones considerables según la edad, la masa muscular y la alimentación, especialmente el consumo de carne. |
| Sobresaturación | Combina mediciones de la composición de la orina para estimar la probabilidad de que se formen determinados cristales. | Depende del tipo de cálculo y del laboratorio. Los valores <1 indican subsaturación, pero los objetivos clínicos del tratamiento varían según el tipo de cálculo. |
Cómo entender tus resultados: dos cosas que podrían sorprenderte
Recuerda que no existe un valor perfecto para todo el mundo. Los intervalos de referencia pueden variar entre laboratorios y dependen de factores como la edad, el sexo y el tamaño corporal. En el informe del laboratorio suelen aparecer sus propios intervalos de referencia junto a tus resultados. Son un punto de partida útil, pero tu equipo sanitario los interpretará teniendo en cuenta tu riesgo personal de cálculos.
Veamos ahora dos resultados que suelen sorprender.
1. Citrato: la defensa natural de tu organismo frente a los cálculos renales
La mayoría de las personas nunca han oído hablar del citrato, pero desempeña un papel importante en la protección de los riñones frente a los cálculos. Piensa en él como un guardaespaldas natural: se une al calcio de la orina y dificulta que los cristales se formen y crezcan. Tu organismo obtiene citrato de los alimentos, especialmente de las frutas y verduras, pero su concentración en la orina depende en gran medida de cómo lo procesen los riñones. Un factor importante es el equilibrio ácido-base del organismo, en el que influye la alimentación. Por ejemplo, una dieta rica en proteínas animales puede aumentar la producción de ácido y reducir el citrato urinario, mientras que las frutas y verduras pueden tener el efecto contrario.
¿La buena noticia? Una concentración baja de citrato en la orina es un factor de riesgo frecuente de cálculos renales y, a menudo, se puede tratar. Según tus resultados, unos cambios sencillos en la alimentación o determinados tratamientos orales pueden ayudar a recuperar esta protección natural.
2. Calcio: por qué comer menos no siempre es la solución
Esta es una de las ideas erróneas más extendidas sobre los cálculos renales: si tienes demasiado calcio en la orina, debes dejar de comer alimentos ricos en calcio. Aunque sorprenda, ¡normalmente es justo lo contrario! Tu organismo necesita calcio, y obtener suficiente a través de la alimentación puede ayudar a prevenir el tipo de cálculo renal más frecuente.
Este es el motivo: cuando comes alimentos que contienen calcio, este se une al oxalato en el intestino, lo que reduce la cantidad de oxalato que pasa a la sangre y que, finalmente, se excreta en la orina. Si reduces demasiado el calcio de la dieta, podría absorberse más oxalato y aumentar el riesgo de cálculos de oxalato cálcico. Para la mayoría de los adultos que forman cálculos de calcio, es preferible mantener una ingesta normal de calcio a través de la alimentación, generalmente de unos 1.000–1.200 mg al día, que restringirla. Por supuesto, un consumo excesivo de sodio y otros factores metabólicos pueden aumentar la pérdida de calcio por la orina. Por eso es tan importante conocer todos los resultados del análisis de orina de 24 horas.
¿Con qué idea debes quedarte? Prevenir los cálculos renales no consiste simplemente en evitar ciertos alimentos. Se trata de entender cómo procesa tu organismo los minerales y otras sustancias, y de encontrar el equilibrio adecuado para ti.
Cómo recoger la orina durante 24 horas: una guía sencilla paso a paso
Recoger la orina durante un día entero puede parecer un poco incómodo, pero ¡no te preocupes! En realidad, es bastante sencillo cuando entiendes el procedimiento. Es importante hacerlo bien, porque saltarse una sola recogida puede afectar a los resultados.
Antes de empezar: un poco de preparación facilita mucho las cosas
El laboratorio o la clínica te proporcionarán un recipiente especial para la recogida, normalmente una garrafa grande de plástico —a veces dos—, junto con las instrucciones.
Una precaución importante: Algunos recipientes ya contienen un conservante, que puede ser ácido o potencialmente nocivo. Nunca vacíes ni enjuagues el recipiente, ni añadas nada a él, salvo que el laboratorio te lo indique expresamente. Mantenlo fuera del alcance de los niños y las mascotas, y evita el contacto directo con el conservante. Si es necesario, utiliza un vaso de recogida limpio aparte para transferir la orina al recipiente principal.
Elige un día que te venga bien. Lo ideal es escoger uno en el que vayas a estar en casa la mayor parte del tiempo. También puedes recoger la orina un día de trabajo, pero tener el recipiente a mano te facilitará mucho las cosas.
Hay algo muy importante: ¡no cambies tus hábitos habituales solo por la prueba!
Come y bebe como lo haces habitualmente, salvo que tu profesional sanitario te haya dado otras indicaciones.
¿Por qué? Porque el objetivo es entender qué ocurre en tu vida cotidiana, ¡no qué ocurre cuando de repente decides portarte mejor que nunca! Beber tres litros de agua cuando normalmente bebes uno, o reducir drásticamente la sal solo durante un día, podría hacer que tus resultados parecieran mejores. Pero no reflejarían tus hábitos habituales, lo que podría dar lugar a recomendaciones de prevención menos adecuadas.
¡La mejor prueba es la que refleja tus hábitos reales!
La recogida de 24 horas, paso a paso
Paso 1. Anota la hora de inicio.
Al despertarte, ve al baño y orina en el inodoro como de costumbre. No recojas esta primera orina. Anota simplemente la hora exacta. En ese momento comienza la recogida de 24 horas.
Paso 2. Recoge toda la orina.
A partir de ese momento, recoge toda la orina que produzcas durante el día y la noche. Sí, ¡aunque te despiertes a las 3 de la madrugada! Cada muestra cuenta, así que intenta no saltarte ninguna.
Paso 3. Conserva la muestra correctamente.
Sigue las instrucciones de conservación del laboratorio. Muchas muestras deben mantenerse refrigeradas o en una nevera portátil con acumuladores de frío; otras pueden tener requisitos distintos según los conservantes utilizados.
Paso 4. Termina exactamente a la misma hora de la mañana siguiente.
Esta es la parte que a veces genera dudas. Cuando te levantes al día siguiente, recoge la orina a la misma hora a la que empezaste el día anterior. Esta última muestra va en el recipiente.
Paso 5. Entrega la muestra.
Cierra bien el recipiente y devuélvelo al laboratorio en el plazo indicado, siguiendo las instrucciones incluidas en el kit.
La regla de oro: ¡desecha la primera orina y recoge la última!
Si solo recuerdas una cosa, que sea esta: el día 1, la primera orina de la mañana va al inodoro. El día 2, la orina de esa misma hora va al recipiente de recogida.
¿A qué se debe la diferencia?
Porque la orina que hay en tu vejiga al despertarte se produjo antes de que empezara la recogida de 24 horas. Al vaciar la vejiga y empezar a contar el tiempo, partes de cero. La última muestra, recogida exactamente 24 horas después, incluye la orina producida hasta el final de ese período.
¡Y eso es todo! Has recopilado información sobre el funcionamiento de tus riñones durante un día completo.

Cinco errores frecuentes que pueden afectar a tus resultados
La recogida de orina de 24 horas es sencilla en principio, pero algunos pequeños errores pueden hacer que los resultados sean menos fiables. ¿La buena noticia? ¡La mayoría son fáciles de evitar si sabes a qué prestar atención!
1. Olvidar una visita al baño: ¡Cada gota cuenta! Si olvidas recoger una sola micción, se puede subestimar la cantidad de sustancias que tus riñones excretan a lo largo del día. Si te saltas una recogida o derramas orina por accidente, no intentes compensarlo. Simplemente avisa al laboratorio. Puede que tengas que repetir la prueba para obtener resultados precisos.
2. Recoger la primera orina de la mañana: Recuerda la regla de oro: ¡descarta la primera y recoge todas las demás! La primera orina de la mañana contiene sustancias que tus riñones produjeron antes de que comenzara el periodo de recogida. Incluirla puede aumentar artificialmente el volumen diario de orina y la excreción medidos.
3. Olvidar la última orina de la mañana: ¡Es el error contrario al anterior! La orina que expulsas exactamente 24 horas después de empezar debe ir en el recipiente. Si no la recoges, faltará una parte del período que quieres evaluar.
4. Cambiar de repente tus hábitos de alimentación o hidratación: ¿Te tienta beber más agua o comer menos sal solo para obtener mejores resultados? ¡Resiste la tentación! En la evaluación inicial, el objetivo es conocer tus hábitos habituales. Cambiar drásticamente la alimentación o la ingesta de líquidos para la prueba puede dar resultados engañosos y conducir a recomendaciones que no respondan a tus necesidades cotidianas.
5. Recoger la orina cuando tu organismo aún no ha vuelto a la normalidad: Una infección urinaria, un episodio reciente de cálculos renales o un procedimiento urológico pueden alterar temporalmente la composición de la orina. Siempre que sea posible, las pruebas metabólicas deben realizarse cuando tu estado clínico sea estable, no tengas una infección urinaria activa y hayas retomado tu rutina habitual.
¿Por qué podrías necesitar dos recogidas?
Quizá te preguntes: "Si ya he recogido la orina de un día entero, ¿por qué tendría que volver a hacerlo?"
¡Es una pregunta razonable! La respuesta es sencilla: la composición de tu orina cambia de un día a otro. Lo que comes, cuánto bebes, tu actividad física y otros factores pueden influir en los resultados. Por eso, las recomendaciones clínicas suelen aconsejar dos recogidas de orina de 24 horas, idealmente en días distintos, especialmente cuando se evalúa la formación recurrente de cálculos renales. No es porque la primera recogida no sea fiable, sino porque dos recogidas pueden ofrecer una visión más completa y representativa de tu metabolismo habitual. Esa información adicional puede ayudar a tu urólogo y a un especialista en el metabolismo de los cálculos a elaborar una estrategia de prevención más personalizada.
¿Dónde se analiza la muestra de orina de 24 horas?
Una vez terminada la recogida, ¿qué ocurre después?
Tu muestra de orina se envía a un laboratorio especializado, donde se analiza para identificar los factores químicos que podrían estar contribuyendo a la formación de cálculos renales. En Estados Unidos, uno de los servicios más conocidos es Litholink, de Labcorp, especializado en evaluar el riesgo de cálculos renales. El proceso es sencillo. Un profesional sanitario solicita la prueba y recibes en casa un kit de recogida. Incluye los recipientes necesarios, instrucciones y material para devolver las muestras al laboratorio. También tendrás que anotar datos importantes, como las horas de recogida y, según el kit, el volumen total de orina. Una vez analizadas las muestras, el laboratorio elabora un informe detallado sobre la composición de tu orina. En él se destacan los posibles factores de riesgo y se calcula la sobresaturación, una medida de la probabilidad de que se formen determinados tipos de cristales de cálculos renales en la orina.
¡Piensa en él como un mapa personalizado de tu riesgo de cálculos renales!
Si repites la prueba más adelante, tu equipo sanitario podrá comparar los resultados para comprobar si los cambios en tu alimentación, tu ingesta de líquidos o tu tratamiento están ayudando.
¿Hay otros laboratorios disponibles?
¡Por supuesto! Otros proveedores, como Quest Diagnostics y los laboratorios hospitalarios, ofrecen evaluaciones similares del riesgo de cálculos mediante orina de 24 horas. La mayoría mide las mismas sustancias clave, como calcio, oxalato, citrato, ácido úrico y sodio. Sin embargo, los laboratorios pueden utilizar distintos intervalos de referencia, formatos de informe y métodos para calcular la sobresaturación. Por eso, realizar las pruebas de seguimiento en el mismo laboratorio puede facilitar la comparación de los resultados a lo largo del tiempo.
Dicho esto, puedes cambiar de laboratorio sin problema. Tu equipo sanitario podrá interpretar los resultados teniendo en cuenta las posibles diferencias entre métodos.
¿Cuánto cuesta la prueba y la cubre el seguro?
La buena noticia es que muchos seguros médicos de Estados Unidos cubren las pruebas de orina de 24 horas cuando están indicadas médicamente, especialmente en pacientes con cálculos renales recurrentes. Sin embargo, la cobertura no es automática y lo que tengas que pagar dependerá de tu póliza, la franquicia, la red de laboratorios y las pruebas concretas solicitadas.
Un consejo práctico: Antes de empezar, consulta con tu aseguradora o con el laboratorio si la prueba está cubierta y si tendrás algún coste adicional. Si vas a pagarla de tu bolsillo, pide por adelantado el precio total. Los precios pueden variar considerablemente entre laboratorios.
¿En resumen? Independientemente de dónde se analice tu orina, lo más importante es contar con una prueba fiable, entender qué significan los resultados y utilizar esa información con tu urólogo y un especialista en el metabolismo de los cálculos para elaborar un plan de prevención personalizado.
Cómo interpretar los resultados de tu análisis de orina de 24 horas
Puede que el informe del laboratorio te intimide un poco al principio. ¡Muchas cifras, nombres desconocidos y valores resaltados en rojo! Pero no te preocupes: en cuanto sepas en qué fijarte, será mucho más fácil entenderlo. Cada parámetro suele incluir tu resultado y un intervalo de referencia o un objetivo recomendado. Tu urólogo y el especialista en el metabolismo de los cálculos te ayudarán a interpretar el conjunto de los resultados, pero aquí tienes cinco pasos sencillos para empezar.
1. Empieza por el volumen de orina: ¿bebes suficiente?
Este suele ser uno de los factores más fáciles e importantes de mejorar. Si tu volumen diario de orina es inferior a 2 litros, esta puede estar demasiado concentrada, lo que facilita la cristalización de las sustancias que forman cálculos. Recuerda: cuanto menos orina produces, más pueden concentrarse el calcio, el oxalato, el ácido úrico y otras sustancias, aunque la cantidad total que excretan tus riñones sea normal. Para la mayoría de las personas que forman cálculos renales, el objetivo es producir al menos 2,5 litros de orina al día. Eso suele implicar beber más de 2,5 litros de líquidos, ya que parte del agua se pierde al sudar, respirar y realizar otras funciones corporales normales. ¿La buena noticia? Aumentar la ingesta de líquidos es una de las formas más sencillas y mejor respaldadas de reducir la recurrencia de los cálculos renales.
2. Fíjate en la sobresaturación: ¿qué probabilidad hay de que se formen cristales?
El laboratorio puede calcular valores de sobresaturación distintos para los cálculos de oxalato cálcico, fosfato cálcico y ácido úrico. Estos cálculos combinan varios factores, como el volumen de orina, las concentraciones de minerales, el pH y los inhibidores naturales de la cristalización. Una sobresaturación mayor suele indicar una mayor tendencia a que se formen cristales, aunque no significa necesariamente que vaya a aparecer un cálculo. Una de las ventajas de la sobresaturación es que puede seguirse a lo largo del tiempo. Si tus valores disminuyen tras cambios en la alimentación o un tratamiento, suele ser una señal tranquilizadora de que la composición de tu orina evoluciona en la dirección adecuada.
3. Revisa cada parámetro: ¿qué está aumentando tu riesgo?
Ahora toca examinar las sustancias medidas individualmente en la orina. ¿Tienes el calcio demasiado alto? ¿El oxalato elevado? ¿El citrato demasiado bajo? ¿O quizá tu excreción de sodio indica que consumes más sal de la que crees? Cada valor alterado aporta otra pieza del rompecabezas.
Hay algo importante que debes saber: ¡no hace falta que todos los valores sean perfectos! Algunas personas presentan una alteración predominante y otras tienen varios factores que contribuyen a la formación de cálculos. Tu equipo sanitario determinará qué resultados son más relevantes para tu tipo concreto de cálculo renal. El objetivo no es simplemente situar todos los valores dentro de los intervalos de referencia del laboratorio, sino identificar los factores que aumentan tu riesgo de formar cálculos y determinar cuáles se pueden mejorar.
4. No pases por alto el pH de la orina: la acidez marca una gran diferencia
El pH de la orina es una de las mediciones más reveladoras del informe y, a veces, se pasa por alto. Indica si tu orina es ácida o alcalina, y eso puede influir mucho en el tipo de cálculos que podrías formar.
Por ejemplo:
- Los cálculos de ácido úrico están estrechamente relacionados con la orina ácida. Elevar el pH de la orina mediante un tratamiento adecuado puede ayudar a prevenirlos e incluso a disolver los cálculos de ácido úrico ya existentes.
- Los cálculos de fosfato cálcico tienen más probabilidades de formarse en una orina alcalina. Aumentar demasiado el pH de la orina puede incrementar el riesgo de que se formen.
- Los cálculos de oxalato cálcico pueden formarse dentro de un intervalo de pH relativamente amplio, por lo que otros factores urinarios suelen ser más importantes.
Esto ilustra un principio fundamental en la prevención de los cálculos renales: un tratamiento que ayuda a una persona puede no ser adecuado para otra. Por eso, el pH de la orina siempre debe interpretarse teniendo en cuenta la composición del cálculo, otros parámetros urinarios y tus antecedentes médicos.
5. Comprueba la creatinina: ¿has recogido toda la orina?
La creatinina puede parecer una cifra más, pero cumple una función diferente. Tu organismo la produce principalmente a través del metabolismo muscular y los riñones la eliminan por la orina. La cantidad excretada en 24 horas suele ser bastante constante en una misma persona. Por eso, la creatinina urinaria es útil para evaluar si la recogida está razonablemente completa. Si el valor es inesperadamente bajo o alto, tu equipo sanitario puede plantearse si faltó recoger parte de la orina, si la recogida duró demasiado o si hubo algún otro problema. Sin embargo, un valor de creatinina inusual no significa necesariamente que hayas recogido mal la muestra. La edad, el sexo, la masa muscular, el consumo de proteínas y la función renal pueden influir en la excreción de creatinina. Si existen dudas fundadas sobre si la recogida fue completa, el profesional sanitario puede recomendarte repetir la prueba.

¿Qué ocurre después? Convertir los resultados en un plan de prevención
¡Aquí es donde todas esas mediciones empiezan a ser realmente útiles!
En lugar de darte una larga lista de restricciones, tu urólogo y un especialista en el metabolismo de los cálculos pueden utilizar tus resultados para identificar las dos o tres prioridades más importantes para ti.
Tu plan de prevención personalizado podría incluir:
- Un objetivo diario de ingesta de líquidos para mantener la orina suficientemente diluida.
- Un objetivo de ingesta de sodio para ayudar a reducir la pérdida de calcio por la orina.
- Ajustes en la alimentación, como mantener una ingesta adecuada de calcio y reducir la ingesta excesiva de oxalato cuando corresponda.
- Aumentar el citrato urinario mediante cambios en la alimentación o, cuando esté indicado, medicamentos.
- Medicamentos específicos, como el citrato de potasio o los diuréticos tiazídicos, según tus alteraciones metabólicas y la composición de los cálculos.
Pero la historia no termina ahí. Repetir el análisis de orina de 24 horas después de poner en marcha tu plan de prevención permite a tu equipo sanitario comprobar si los cambios están funcionando realmente.
¿Produzcas más orina? ¿Ha disminuido la excreción de calcio? ¿Están mejorando los niveles de citrato? ¿Ha bajado la sobresaturación? Estos cambios pueden aportar información valiosa y ayudar a ajustar el tratamiento con el tiempo.
¿En resumen? Tu informe de orina de 24 horas no es solo una serie de cifras de laboratorio. Es una guía práctica para comprender tu riesgo personal de cálculos renales y, junto con tu equipo sanitario, convertir ese conocimiento en un plan para prevenir el siguiente cálculo.
¿Qué ocurre entre pruebas? La pieza que falta en la prevención de los cálculos renales
La prueba de orina de 24 horas tiene una limitación: es una herramienta excelente, pero solo ofrece una imagen de un día concreto. Recoges la orina, recibes los resultados y elaboras un plan de prevención personalizado junto con tu equipo sanitario. Puede que te recomienden beber más agua, reducir el consumo de sal, ajustar tu alimentación o tomar medicamentos para mejorar la composición de la orina. Pero después viene lo difícil: ¿qué ocurre durante las semanas y los meses que pasan entre pruebas? Vuelves a tu vida cotidiana e intentas seguir la nueva rutina. Tal vez al principio bebas más agua, pero poco a poco retomes tus antiguos hábitos. Quizá reducir la sal resulte más difícil de lo esperado. O puede que el tratamiento con citrato no produzca los cambios metabólicos que todos esperaban.
¿El problema? Sin información periódica, quizá no sepas si tu plan de prevención está funcionando realmente hasta la siguiente recogida de orina de 24 horas, a menudo varios meses después. Esto puede resultar frustrante tanto para los pacientes como para los profesionales sanitarios.
Un solo día no siempre cuenta toda la historia
La investigación pone de relieve dos retos importantes:
En primer lugar, las pruebas de orina de 24 horas siguen utilizándose poco. En un amplio estudio con 130.489 veteranos estadounidenses con cálculos renales, solo el 14,8 % se sometió a una recogida de orina de 24 horas. Esto sugiere que muchos pacientes podrían no recibir nunca una evaluación metabólica detallada que sirva de guía para una prevención personalizada (Ganesan et al., 2019).
En segundo lugar, la composición de la orina puede variar considerablemente de un día a otro. En un análisis de 70.192 pares de recogidas de orina, casi un tercio mostró diferencias del 30 % o más en la excreción urinaria de calcio o en el volumen de orina (Alruwaily et al., 2016).
Estos hallazgos nos recuerdan que una sola recogida, por útil que sea, quizá no refleje por completo la variabilidad natural de nuestra vida cotidiana.
¿Con qué idea debes quedarte?
"La recogida de 24 horas es el método de referencia y debe seguir siéndolo. Pero describe un solo día. Lo que médicos y pacientes nunca han podido ver es lo que sucede los otros trescientos sesenta y cuatro días, cuando el plan funciona o, sin que nadie se dé cuenta, deja de funcionar."
¿Y si la prevención de los cálculos renales pudiera ir más allá de las imágenes puntuales que ofrecen los análisis de laboratorio y proporcionar información más frecuente y personalizada? Así, pacientes y profesionales sanitarios podrían entender no solo qué debería funcionar, sino qué está ocurriendo realmente en el día a día.
Seguimiento entre recogidas: completar la información que falta
¿Y si pudieras saber más sobre la composición de tu orina sin esperar meses hasta tu próximo análisis de laboratorio?
Esa es la idea detrás de U-Scan Calci, un pequeño dispositivo de seguimiento de la orina diseñado para colocarse dentro de la taza del inodoro y facilitar las mediciones periódicas. En lugar de recoger la orina en un recipiente o acudir a un laboratorio, solo tienes que activar una medición desde la aplicación. El dispositivo analiza tu orina y te ayuda a seguir la evolución de tres indicadores importantes:
- Calcio urinario: para seguir los cambios en la concentración de calcio.
- pH de la orina: para saber si tu orina se está volviendo más ácida o alcalina.
- Estado de hidratación: para ayudarte a reconocer cambios en la concentración de la orina y tendencias relacionadas con la hidratación.
Con una pauta recomendada de dos mediciones por semana, U-Scan Calci ofrece una forma cómoda de observar cómo cambian estos indicadores en la vida cotidiana.
Un complemento de tu prueba de orina de 24 horas, no un sustituto
La recogida de orina de 24 horas sigue siendo esencial para una evaluación metabólica completa. Mide parámetros importantes que U-Scan Calci no evalúa, como el oxalato, el citrato y la excreción diaria total de las sustancias que forman cálculos. La diferencia es que la prueba de laboratorio ofrece una imagen detallada de un momento concreto, mientras que el seguimiento en casa puede ayudar a detectar tendencias entre esas pruebas.
Por ejemplo, las mediciones periódicas pueden ayudarte a observar si los cambios en tus hábitos de consumo de líquidos se reflejan en los indicadores relacionados con la hidratación, si varían las concentraciones de calcio en la orina o cómo evoluciona el pH urinario con el tiempo. Estas observaciones pueden aportar información útil para hablar con tu equipo sanitario. Sin embargo, la concentración de calcio en la orina no equivale a la excreción total de calcio durante 24 horas, y las mediciones relacionadas con la hidratación no permiten determinar directamente si has alcanzado tu objetivo diario de volumen de orina. Por eso, los resultados obtenidos en casa deben interpretarse como información complementaria, no como sustitutos de los resultados de laboratorio.
Cómo aprovechar tus resultados en la consulta
La suscripción a U-Scan Calci también incluye una primera consulta por videollamada con un dietista-nutricionista titulado especializado en salud renal, ofrecida a través de Fay. Además, puedes generar un PDF con un resumen de tus tendencias urinarias de los últimos 30, 60 o 90 días y compartirlo con tu urólogo o especialista en el metabolismo de los cálculos en la próxima consulta. En lugar de depender solo de lo que recuerdas sobre tus hábitos de los últimos meses, podrás llevar un registro de cómo han cambiado determinados indicadores urinarios con el tiempo.
El objetivo es sencillo: ayudarte a seguir implicado en el cuidado de tu salud entre evaluaciones médicas.
Una nota importante sobre el uso médico
Las mediciones de U-Scan Calci solo pueden utilizarse para el seguimiento personal; no sirven para diagnosticar ninguna enfermedad o afección, incluidas la deshidratación clínica, las enfermedades renales, la diabetes, cualquier deficiencia u otras enfermedades o afecciones. Las mediciones de U-Scan Calci no están destinadas a usos médicos, incluidos el autodiagnóstico o la consulta con un médico, y están diseñadas únicamente para fines generales de actividad física y bienestar. Consulta siempre a un profesional sanitario si tienes alguna inquietud médica o antes de tomar decisiones sobre tu salud. No ignores ni retrases la búsqueda de asesoramiento médico basándote en la información obtenida con este dispositivo.
Los estudios mencionados anteriormente describen resultados obtenidos en poblaciones de pacientes con cálculos renales. No se realizaron con U-Scan Calci y no demuestran que el uso de este dispositivo reduzca la formación o la recurrencia de cálculos renales.
¿Con qué idea debes quedarte? La prueba de orina de 24 horas ofrece una visión metabólica detallada. El seguimiento periódico en casa puede ayudarte a comprender mejor ciertas tendencias urinarias entre pruebas y facilitar que hables de tus hábitos y observaciones con tu equipo sanitario.
Antes de recoger la orina: ¿qué debes tener en cuenta sobre la alimentación?
Una de las primeras preguntas que se hacen las personas al descubrir que tienen cálculos renales es sencilla: "¿Qué debo comer y qué debo evitar?"
¡Ahí es donde puede surgir la confusión!
El oxalato suele ser el primer nutriente que preocupa. Una búsqueda rápida en internet arroja innumerables listas de alimentos que conviene evitar, pero hay un problema: a menudo se contradicen. Esto se debe en parte a que el contenido de oxalato puede variar mucho entre alimentos e incluso dentro de un mismo alimento, según la variedad, las condiciones de cultivo y la forma de preparación. Para ayudarte a interpretar esta información, hemos elaborado una guía de alimentos bajos en oxalato que incluye 433 alimentos y se basa en investigaciones publicadas sobre su contenido de oxalato. Puedes consultar la guía completa aquí: Lista de alimentos bajos en oxalato. Pero antes de eliminar las espinacas, los frutos secos, el chocolate u otros alimentos de tu dieta, debes saber algo importante: no todas las personas que forman cálculos renales necesitan una dieta baja en oxalato.
Si tu prueba de orina de 24 horas muestra una excreción elevada de oxalato, puede ser útil reducir el consumo de alimentos especialmente ricos en esta sustancia. Pero si el oxalato urinario es normal y el citrato es bajo, quizá resulte más útil centrarse en el citrato y otros factores de riesgo relevantes que restringir el oxalato sin necesidad.
Otro punto importante: reducir el calcio no suele ser la solución. Para la mayoría de las personas con cálculos de oxalato cálcico, mantener una ingesta adecuada de calcio en la dieta ayuda a fijar el oxalato en el intestino, lo que reduce la cantidad que se absorbe y posteriormente se excreta por la orina. Por eso, prevenir los cálculos renales no consiste en seguir una larga lista de alimentos prohibidos, sino en entender qué cambios en la alimentación importan realmente según la composición de tu orina.
¿La conclusión? Antes de hacer grandes cambios en tu alimentación, completa la evaluación metabólica manteniendo tus hábitos habituales de comida y bebida, a menos que tu profesional sanitario te indique lo contrario. Los resultados de la prueba de orina de 24 horas podrán ayudarte después a tomar decisiones alimentarias más informadas y específicas, sin renunciar a alimentos innecesariamente.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto tardan en llegar los resultados de mi prueba de orina de 24 horas?
Normalmente, entre una y dos semanas, aunque los plazos varían según el laboratorio. Puede que los resultados estén disponibles antes, pero tu profesional sanitario quizá necesite más tiempo para revisarlos y explicarte qué significan para tu plan de prevención de cálculos renales.
¿Puedo hacer un análisis de orina de 24 horas en casa?
¡Por supuesto! De hecho, es lo habitual. Recoges la orina en casa durante 24 horas siguiendo las instrucciones incluidas en el kit. Después, las muestras se analizan en un laboratorio especializado. Con servicios como Litholink, el kit de recogida puede enviarse directamente a tu domicilio y devolverse con el material de envío suministrado. Puede que ni siquiera tengas que acudir a un centro de recogida de muestras.
¿Tengo que estar en ayunas antes de recoger la orina durante 24 horas?
No. ¡Todo lo contrario! Para una evaluación metabólica inicial, por lo general debes comer y beber como de costumbre. El objetivo es conocer la composición habitual de tu orina, no cómo responde tu organismo cuando cambias temporalmente la dieta. Si tomas medicamentos o sigues una dieta prescrita, continúa según las indicaciones de tu profesional sanitario.
¿Qué ocurre si se me olvida recoger parte de la orina?
No te alarmes, pero tampoco lo pases por alto. Olvidar recoger incluso una sola micción puede hacer que los resultados sean menos fiables, al subestimar el volumen diario de orina y la cantidad de sustancias excretadas. Avisa al laboratorio si te saltas una muestra o derramas orina por accidente. Puede que tengas que repetir la recogida. Es mejor volver a recoger la orina que basar tu plan de prevención en resultados inexactos.
¿Puedo tomar café o alcohol durante la recogida?
Si sueles tomar café, por lo general puedes seguir haciéndolo durante la prueba. Con el alcohol es un poco distinto. Debes evitar beber en exceso y, si consumes alcohol habitualmente, pregunta a tu profesional sanitario si debes mantener tus hábitos durante la recogida. Lo importante es no hacer cambios inusuales en tu alimentación ni en tu ingesta de líquidos solo por la prueba.
¿Tengo que refrigerar el recipiente de orina?
Sigue las instrucciones de tu laboratorio. Muchas muestras deben refrigerarse o mantenerse frescas durante las 24 horas. Otros kits contienen conservantes y pueden requerir otras condiciones de almacenamiento. Si el recipiente contiene un conservante químico, manipúlalo con cuidado y mantenlo fuera del alcance de los niños y las mascotas. Si tienes dudas, consulta al laboratorio antes de empezar.
¿Con qué frecuencia debo repetir el análisis de orina de 24 horas?
Depende de tus antecedentes de cálculos, tus alteraciones metabólicas y tu plan de tratamiento. Es habitual recomendar otra recogida entre tres y seis meses después de empezar o modificar un tratamiento preventivo para comprobar si funciona. Si tus resultados son estables y el plan de prevención es eficaz, puede ser adecuado repetir la prueba cada año. Tu urólogo o especialista en el metabolismo de los cálculos determinará la frecuencia más apropiada para ti.
¿En qué se diferencia U-Scan Calci de una prueba de orina de 24 horas?
Cumplen funciones distintas, aunque pueden complementarse. Un análisis de orina de 24 horas realizado en un laboratorio ofrece una evaluación metabólica completa, que incluye el volumen diario de orina y la excreción de calcio, oxalato, citrato, sodio y otras sustancias relacionadas con los cálculos. U-Scan Calci es un dispositivo de seguimiento en casa diseñado para medir determinados indicadores urinarios, como la concentración de calcio, el pH de la orina y parámetros relacionados con la hidratación. Con mediciones periódicas, puede ayudarte a observar cómo cambian estos indicadores entre análisis de laboratorio. Sin embargo, no puede medir la excreción total diaria de calcio, calcular un perfil completo de riesgo de cálculos ni sustituir una recogida de orina de 24 horas. U-Scan Calci es un dispositivo de bienestar general, no una prueba médica diagnóstica. Está diseñado para ayudar a conocer las tendencias urinarias y no sustituye las pruebas clínicas ni el asesoramiento médico profesional.
¿Cubre el seguro médico la prueba de orina de 24 horas?
En Estados Unidos, muchos seguros cubren el análisis de orina de 24 horas cuando está indicado por motivos médicos, especialmente en pacientes con cálculos renales recurrentes. Sin embargo, la cobertura varía según la aseguradora, la red de laboratorios, la franquicia y las pruebas concretas solicitadas. Antes de empezar, consulta con tu aseguradora o con el laboratorio para saber qué costes tendrás que pagar de tu bolsillo.
¿Es lo mismo un análisis del riesgo de cálculos en orina de 24 horas que una prueba de orina de 24 horas convencional?
No exactamente. El método de recogida puede ser similar, pero las mediciones son distintas. Un perfil de riesgo de cálculos renales mide sustancias implicadas en su formación, como calcio, oxalato, citrato, ácido úrico y sodio. También puede calcular la sobresaturación urinaria para distintos tipos de cálculos. Otros análisis de orina de 24 horas pueden solicitarse por motivos diferentes, como medir las proteínas urinarias, evaluar el aclaramiento de creatinina o investigar alteraciones hormonales y metabólicas. Lo importante es asegurarse de que tu profesional sanitario solicite un perfil metabólico de riesgo de cálculos cuando el objetivo sea prevenir los cálculos renales.
¿Necesitan los niños una prueba de orina de 24 horas?
A veces, sí. Los niños que desarrollan cálculos renales pueden tener afecciones metabólicas o genéticas subyacentes que conviene evaluar cuidadosamente. Sin embargo, recoger la orina durante 24 horas puede ser complicado, sobre todo en niños pequeños que aún no controlan los esfínteres. La investigación indica que realizar sistemáticamente esta prueba a algunos niños que han tenido su primer cálculo no siempre cambia las decisiones de tratamiento (Carnes et al., 2021). Eso no significa que deba pasarse por alto la evaluación metabólica. Un nefrólogo o urólogo pediátrico puede determinar si lo más adecuado es una recogida completa de 24 horas, pruebas en muestras aisladas de orina ajustadas a la edad, análisis de sangre u otras exploraciones.
Referencias
- Pearle MS, Goldfarb DS, Assimos DG, Curhan G, Denu-Ciocca CJ, Matlaga BR, et al. Tratamiento médico de los cálculos renales: guía de la AUA. J Urol. 2014;192(2):316-324. doi:10.1016/j.juro.2014.05.006
- Curhan GC, Willett WC, Speizer FE, Stampfer MJ. Composición química de la orina de 24 horas y riesgo de cálculos renales en mujeres y hombres. Kidney Int. 2001;59(6):2290-2298. doi:10.1046/j.1523-1755.2001.00746.x
- Alruwaily AF, Dauw CA, Bierlein MJ, Yan P, Asplin JR, Ghani KR, et al. ¿Cuánta información se pierde al recoger una sola muestra de orina de 24 horas durante la evaluación metabólica inicial? J Urol. 2016;196(4):1143-1148. doi:10.1016/j.juro.2016.04.074
- Ganesan C, Thomas IC, Song S, Sun AJ, Sohlberg EM, Kurella Tamura M, et al. Prevalencia de las pruebas de orina de veinticuatro horas en veteranos con cálculos urinarios. PLoS One. 2019;14(8):e0220768. doi:10.1371/journal.pone.0220768
- Carnes K, Howe A, Feustel PJ, Listman JA, White M, Kogan BA. Recogida de orina de 24 horas en pacientes pediátricos con un primer cálculo: ¿merece la pena? J Pediatr Urol. 2021;17(3):387.e1-387.e7. doi:10.1016/j.jpurol.2020.12.001