En 2009, Eric Carreel construyó la primera báscula conectada del mundo.
Vio un dispositivo que no había cambiado en cien años —súbete, obtén un número, bájate— y decidió que eso no era suficiente.
Así que construyó algo mejor. Y al hacerlo, inventó toda una categoría.
En 2016, Nokia compró la empresa.
En 2018, Eric la recuperó.
No porque fuera una decisión financiera inteligente. Porque el trabajo no estaba terminado. Porque diez millones de dispositivos en hogares reales, y más de un millón de personas que comparten activamente sus datos con profesionales sanitarios, merecían una empresa que aún estuviera dirigida por alguien que se preocupara por lo que les ocurría.
BodyFit es el producto más personal que ha construido jamás. Diseñado para las personas que merecen ver qué está cambiando realmente. Para eso fue siempre.