La pérdida de peso reduce la presión arterial: estudio

Weight Loss Lowers Blood Pressure: Study

Tras un diagnóstico de presión arterial alta, perder peso es una de las primeras medidas de tratamiento recomendadas. Ahora, un nuevo estudio a gran escala realizado por Withings en colaboración con el Hospital Georges Pompidou de París confirma la importancia de seguir las indicaciones médicas para reducir la presión arterial.

La pérdida de peso reduce la presión arterial

La obesidad es un factor de riesgo bien documentado para la presión arterial alta. Con el tiempo, la hipertensión no tratada (presión arterial alta) puede provocar enfermedades cardiovasculares, accidentes cerebrovasculares, insuficiencia renal y deterioro cognitivo. Con las tasas de obesidad en aumento en todo el mundo y más del 60% de los adultos en Estados Unidos considerados con sobrepeso u obesidad, es cada vez más importante que las personas tomen medidas para perder peso.

Tanto en hombres como en mujeres, un análisis de los datos mostró una asociación positiva entre un índice de masa corporal general más bajo y una presión arterial más baja. Las personas con un IMC más bajo en la base de datos generalmente tenían una presión arterial más baja. Cuando los investigadores analizaron los cambios en el IMC y la presión arterial a lo largo de un mes, también encontraron una asociación clara entre un IMC más bajo y una presión arterial más baja. Una disminución del IMC de 1,0 kg en un mes se asoció con una reducción de la presión arterial de 1,79 mmHg en hombres y 1,81 mmHg en mujeres.

El estudio demostró que la pérdida de peso genera mejoras reales y rápidas en la salud.

Para el estudio, los investigadores analizaron una base de datos anónima de 27 000 adultos de más de 100 países de todo el mundo que hacían un seguimiento regular de su presión arterial y su IMC con dispositivos inteligentes. La base de datos estaba compuesta por un 86% de hombres y un 14% de mujeres. La población del estudio tenía una edad media de 50,7 años y un IMC medio de 28,6. Según los investigadores, este fue uno de los primeros estudios en evaluar objetivamente el vínculo entre el IMC y la presión arterial en una población muy grande a lo largo del tiempo. Los resultados del estudio fueron seleccionados para su presentación como póster en el Congreso Obesity Week 2015.

Con básculas conectadas y monitores de presión arterial, los médicos e investigadores pueden acceder a datos cruciales en tiempo real, lo que puede ayudar a cuantificar el impacto de la pérdida de peso, los cambios en la dieta y el aumento de la actividad física sobre la salud en grandes poblaciones. Esperamos que la creciente conciencia sobre estas conexiones entre las acciones y los resultados de salud medibles inspire a las personas a tomar decisiones saludables, para que puedan ver cómo sus cifras de peso y presión arterial disminuyen al mismo tiempo.

Para conseguir que esas cifras bajen, hacer más ejercicio y controlar la alimentación son buenos puntos de partida. ¿Quieres más pruebas? Otro estudio a gran escala descubrió recientemente que dar unos pocos pasos extra al día a lo largo de un mes puede provocar una reducción de la presión arterial.