¿Puede el ejercicio beneficiar tu salud mental? Lo investigamos y esto es lo que encontramos.
Cuando la mayoría de las personas empiezan a levantar pesas o a correr por las calles, piensan en esculpir un cuerpo digno de una estatua griega. Todo eso está muy bien, pero los beneficios del ejercicio regular para la salud mental podrían ser igual de importantes que los beneficios físicos. ¿Cómo funciona realmente la relación entre el ejercicio y la salud mental, y qué estudios se han realizado al respecto? El ejercicio puede tener un impacto positivo en la salud mental: aquí te presentamos solo una parte de la evidencia. Pero no olvides consultar con un médico antes de comenzar un nuevo programa de ejercicio.
El impacto del ejercicio en la depresión
Existe abundante evidencia que destaca el vínculo entre el ejercicio y la depresión, con numerosos estudios que sugieren que el ejercicio puede aliviar algunos de los síntomas de la depresión. La actividad física regular puede ayudar a reducir el riesgo de desarrollar depresión, y también puede disminuir el riesgo de ideación suicida. Pero, ¿cuál es el mecanismo real detrás de esto? Es bastante sencillo. Las endorfinas, o sustancias químicas del bienestar liberadas por el cerebro durante el ejercicio, generan sensaciones de euforia y felicidad que pueden ayudar a aliviar la depresión. Cuando la gente habla del «subidón del corredor», a esto es a lo que se refieren. Aunque las personas con depresión pueden encontrar difícil hacer ejercicio con regularidad, los resultados podrían ser verdaderamente significativos: un estudio reciente sostiene que tan solo 150 minutos a la semana podrían reducir el riesgo de depresión en un 15-16 %. Existe cierto debate sobre qué «dosis» de ejercicio semanal es más eficaz para la depresión, pero los estudios sugieren que una «dosis» alta o coherente con las recomendaciones de salud pública tiene más probabilidades de llevar a la remisión en personas con depresión.
El ejercicio y la ansiedad
También existe evidencia considerable de los beneficios del ejercicio en lo que respecta a la ansiedad clínica, así como a formas más generales de ansiedad. Un número creciente de estudios está demostrando que las personas que llevan estilos de vida sedentarios tienen tasas más altas de ansiedad y depresión que quienes llevan vidas mucho más activas. Según la Asociación Americana de Ansiedad y Depresión (ADAA), tan solo cinco minutos de ejercicio aeróbico pueden provocar un efecto ansiolítico. Entonces, ¿cómo funciona todo esto en la práctica? Cuando haces ejercicio, se liberan neurotransmisores como la serotonina y la dopamina, lo que mejora tu estado de ánimo y tu sensación de bienestar, y aleja la tristeza, al menos hasta cierto punto.
¿Puede el ejercicio reducir el estrés?
Las investigaciones sugieren que las personas con estilos de vida activos tienen niveles de estrés más bajos que quienes llevan vidas sedentarias. ¿Por qué? Porque el ejercicio reduce los niveles de cortisol, la hormona responsable de la respuesta de «lucha o huida» del organismo. Cuando está elevada, esta hormona debilita el sistema inmunológico y eleva la presión arterial, lo cual puede aumentar el estrés. Una revisión de la literatura sobre los efectos del ejercicio para combatir el estrés encontró que cerca de la mitad de todos los estudios mostraron que la actividad física tenía un efecto moderador sobre el estrés, y los autores del estudio recomendaron la actividad física como posible estrategia de gestión del estrés. Así que, si te sientes estresado y necesitas una válvula de escape, puede que valga la pena reservar algo de tiempo durante el día para sudar la camiseta. ¿Y sabías que el ejercicio y el sueño también están relacionados? Entrevistamos al investigador del sueño el Dr. Pierre Hervé Luppi, quien afirma: «Cuanta más actividad física realizas, más fácil te resulta conciliar el sueño y más profundo es el descanso». La depresión, la ansiedad y otros trastornos del estado de ánimo están vinculados a la deuda crónica de sueño. Mientras estás aquí, asegúrate de consultar nuestro estudio en profundidad sobre el bienestar en el lugar de trabajo. Descubrimos que las mujeres activas estaban significativamente menos estresadas que las inactivas, en promedio.
El efecto del ejercicio en la autoestima
La autoestima es una parte importante de una vida satisfactoria y un estado mental saludable, y las investigaciones sugieren que el ejercicio podría ser un poderoso medio para promover la autovaloración y la imagen corporal. Estudios recientes han demostrado que el aumento de la actividad física puede tener un impacto directo en la autoestima, mientras que practicar deportes u otras actividades físicas podría ser una parte importante del desarrollo de la autoestima en la infancia. Por tanto, para mejorar la imagen corporal y la autoestima, aumentar el nivel de actividad física podría ser la decisión acertada.
¿El ejercicio mejora el estado de ánimo?
Por último, el ejercicio puede ser una forma eficaz de potenciar los estados de ánimo y las emociones positivas. Los estudios han demostrado que el ejercicio aeróbico regular puede mejorar el estado de ánimo positivo, ayudando a las personas a sentirse más llenas de energía y de buen humor. Otro estudio sobre el efecto de la actividad física en el estado de ánimo cotidiano de las personas encontró que, tras una breve sesión de ejercicio, las personas se sentían más tranquilas, más despiertas y más satisfechas que quienes habían pasado un período de inactividad. Nuestros propios datos revelaron un vínculo entre la actividad y la felicidad, y la cómica Paula Poundstone realizó su propio experimento no científico entrenando con un maestro de Taekwondo. Para cualquiera que encuentre la rutina diaria un poco agobiante, hacer tiempo para ir al gimnasio podría ser la solución. Entonces, ¿cuál es el veredicto? ¿Es el ejercicio realmente una herramienta eficaz para mejorar la salud mental? Las investigaciones sugieren que esta actividad, potencialmente económica, podría tener un impacto enormemente beneficioso en tu salud mental. Para comprobar por ti mismo la relación entre el ejercicio y la salud mental, ¿por qué no empiezas un nuevo régimen de ejercicio y compruebas si notas algún efecto?