Cuando se trata del momento del día en que haces ejercicio, todo el mundo tiene una opinión diferente. Pero ¿qué dice la investigación? ¿Existe una hora científicamente probada como la mejor para hacer ejercicio?
Tanto si juras por los entrenamientos de las 6 de la mañana como si no te plantearías ir al gimnasio antes del mediodía, la mejor hora para hacer ejercicio ha sido un tema candente entre los entusiastas del fitness durante décadas. Sigue leyendo para hacerte una idea más clara de si es mejor madrugar o trasnochar. ¡Recuerda consultar con un médico antes de comenzar un nuevo programa de entrenamiento!
¿Cuáles son los beneficios de entrenar por la mañana?
En general, se considera que entrenar por la mañana es más eficaz que hacerlo a cualquier otra hora del día, al menos para el común de la gente. Buenas noticias para quienes madrrugan, pero ¿respalda la ciencia estas afirmaciones? Pues bien, muchos estudios sí apoyan la idea de que entrenar por la mañana es más eficaz que el ejercicio nocturno, y aporta mayores beneficios en cuanto a ingesta calórica, pérdida de peso y control del apetito. Investigaciones también han indicado que entrenar a primera hora de la mañana —a las 7 a.m., en lugar de a la 1 p.m. o a las 7 p.m.— puede mejorar la calidad y duración del sueño. Un estudio publicado en el British Journal of Nutrition sobre ejercicio y metabolismo muestra que hacer ejercicio por la mañana antes del desayuno puede ayudar a quemar más grasa. Por otro lado, si has decidido batir tu récord o ponerte a prueba, debes saber que hacer ejercicio con el estómago vacío reduce significativamente tu energía y, por lo tanto, tu rendimiento puede verse afectado.
¿Y los entrenamientos por la tarde o por la noche?
Por el contrario, mucha gente ensalza los beneficios de entrenar por la noche. Ciertos estudios sugieren que tu nivel de alerta es mayor y tus tiempos de reacción son más rápidos por la tarde, lo que indica que puedes sacar más partido a tus entrenamientos si los realizas a esa hora. Además, investigaciones han demostrado que los niveles de testosterona en el organismo son más elevados por la noche que por la mañana. Dado que la testosterona es una de las hormonas más importantes para el desarrollo muscular, esto podría sugerir que es mejor hacer ejercicio a última hora del día. Cada vez más personas con agendas muy apretadas tienden a ir al gimnasio a última hora de la noche. Algunos estudios sugieren que entrenar a última hora del día puede aumentar la intensidad y ayudarte a tonificar los músculos de manera más eficaz, aunque el panorama no es universalmente positivo. Si bien la actividad física generalmente tiene un efecto positivo sobre la calidad del sueño —consulta este estudio de Withings para obtener más información—, ha habido cierto debate sobre los efectos del ejercicio nocturno en tu horario de sueño. Mientras que algunas personas argumentan que entrenar de noche puede mejorar el sueño, otras sugieren que en realidad puede mantenerte despierto. Le pedimos al Dr. Chris Winter, autor de The Sleep Solution, su opinión al respecto. Afirma: «El ejercicio es esencial para dormir bien, y en el contexto de la pandemia actual, creo que es más importante que nunca mantener la actividad y proteger el tiempo de descanso que te has asignado. El ejercicio envía una señal potente de vigilia y regula el ritmo circadiano. También es un alivio fundamental del estrés, ¡y de eso hay de sobra en estos tiempos!». Pero en cuanto a cuándo se debe hacer ejercicio, el Dr. Winter parece ponerse del lado de los madrugadores, o al menos en contra de los noctámbulos del cardio, afirmando: «El ejercicio es importante, pero practicarlo justo antes de acostarse puede inhibir en ocasiones la capacidad de conciliar el sueño rápidamente».
Entrenar por la mañana frente a entrenar por la noche: ¿cuál es el veredicto?
Está claro que tanto entrenar por la mañana como por la noche tiene sus ventajas, así que adoptemos un enfoque diferente. En lugar de pensar que existe un momento concreto del día mejor para hacer ejercicio, lo más probable es que el factor más importante sea la constancia. Al ejercitarte en un momento del día con el que te sientas cómodo, puedes establecer una rutina que puedas mantener. A largo plazo, eso será lo mejor para tu salud. Al fin y al cabo, la diferencia entre entrenar por la mañana y hacerlo por la noche es insignificante comparada con la diferencia entre entrenar regularmente y no entrenar en absoluto.
En definitiva: lo más importante es que hagas ejercicio, no necesariamente que lo hagas a una hora concreta del día. Así que, tanto si prefieres levantarte al alba como si disfrutas de una parada rápida en el gimnasio de camino a casa después del trabajo, ejercitarte de manera regular es la mejor forma de ver resultados.