Dormir mejor se asocia con un peso más saludable, mayor actividad y menor presión arterial

Better Sleep Linked to Healthier Weight, Increased Activity, and Lower Blood Pressure

Sabes que te encuentras mejor cuando duermes bien. Pero según un nuevo estudio realizado por Withings, dormir lo suficiente hace algo más que dejarte descansado: podría ser clave para controlar el peso, moverse más e incluso mantener el corazón sano.

En nuestras ajetreadas vidas modernas, puede ser difícil dar prioridad al sueño. Sin embargo, el sueño podría ser la herramienta de salud y bienestar más olvidada que tenemos para cuidar nuestra salud. Resulta que la calidad de nuestro sueño afecta a muchos otros aspectos de nuestra salud, así que si llevas tiempo luchando por gestionar tu salud, quizás necesites coger dos almohadas y consultarlo con la almohada. Sigue leyendo para descubrir cómo la duración y la calidad del sueño influyen en nuestra salud. Un factor importante para la salud a largo plazo es el número total de horas que dormimos cada noche. Analizamos el efecto de la duración del sueño en varios indicadores de salud.

Un sueño adecuado, vinculado a una mayor actividad

En este estudio, definimos como «usuarios sedentarios» aquellos que dan, de media, menos de 4000 pasos al día. Y resulta que las personas que dormían entre 7 y 8 horas por noche eran las menos propensas a ser sedentarias. En comparación con el grupo de 7 a 8 horas, había un 50 % más de usuarios sedentarios entre quienes dormían una media de menos de 7 horas. Pero antes de decidirte a hibernar para mejorar tu salud, debes saber que no es cierto que cuanto más se duerme, más activo se es. De hecho, entre los usuarios que dormían 9 horas o más, el número de usuarios sedentarios era casi el doble que en el grupo que dormía entre 7 y 8 horas por noche.

Dormir entre 7 y 8 horas por noche, relacionado con un IMC más saludable

También comprobamos que el nivel de IMC estaba influido por la duración del sueño: un sorprendente 66,5 % de los usuarios que dormían una media de menos de 7 horas por noche tenían sobrepeso. Esto se debe en parte a la ciencia detrás del hambre. Si no duermes lo suficiente, tu cuerpo se esfuerza por producir la hormona leptina, que ayuda a sentirse saciado. La privación de sueño también provoca un aumento en la producción de la grelina, la hormona que induce el hambre. También se ha demostrado que la privación de sueño puede estimular la parte del cerebro responsable de reconocer la comida como fuente de placer.

Tu corazón nunca descansa, pero lo necesita

Quizás la parte más sorprendente de los datos surgió al analizar el vínculo entre la presión arterial y la falta de sueño. Descubrimos que el porcentaje de usuarios hipertensos era mayor (24,4 %) entre quienes dormían de media menos de 7 horas por noche, en comparación con el 16-18 % aproximado de quienes dormían más de 7 horas.

Las interrupciones del sueño pueden arruinar tu día y tu plan de forma física

También podemos observar que la calidad del sueño puede influir en nuestro comportamiento al día siguiente. Un elemento importante para dormir bien es tener el menor número de interrupciones posible. Comprobamos que cuantas más interrupciones experimentaba el usuario, menos activo era al día siguiente. Los usuarios que tuvieron solo 0 o 1 interrupciones por noche caminaron un 30 % más que los usuarios con 8 o 9 interrupciones.

En muchos casos, sabemos que no es posible eliminar por completo las interrupciones del sueño. Desde las parejas que roncan hasta los niños que se despiertan por la noche o los vecinos que montan una fiesta ruidosa, los obstáculos para dormir bien no tienen fin. Sin embargo, hay formas de optimizar tu entorno de sueño que pueden contribuir en gran medida a mejorar la calidad general del sueño. Para obtener consejos sobre cómo hacerlo, consulta nuestro artículo reciente, 5 consejos para crear el santuario del sueño ideal. Esperamos que estos datos te inspiren a meterte entre las sábanas y apuntar al punto óptimo: dormir entre 7 y 8 horas de un sueño profundo y reparador cada noche.

Nota sobre el estudio: los datos utilizados en el primer gráfico se basan en una muestra aleatoria de 100 000 usuarios de rastreadores de sueño de Withings que también usaban un rastreador de actividad, una báscula o un monitor de presión arterial. Los datos del segundo gráfico contienen información de más de 400 000 usuarios de rastreadores de sueño y rastreadores de actividad de Withings. Withings garantiza la confidencialidad de los datos personales y protege la privacidad de todos sus usuarios. Por ello, todos los datos utilizados en este estudio están anonimizados y agregados.