La lucha de un campeón de la pérdida de peso por una salud integral

A Weight Loss Champion’s Fight for Total Health

Anders Risum Mortensen, en la imagen, es un padre de dos hijos de 39 años y gestor de producto en una organización contra el desperdicio alimentario en Dinamarca. Su trayectoria hacia la salud no ha sido precisamente sencilla, y le llevó años de perseverancia llegar hasta donde está hoy.

Todo comenzó en 2012, con una batalla contra migrañas implacables. Los dolores de cabeza estaban afectando la vida de Anders y, a pesar de probar diversos medicamentos, el alivio parecía esquivo. Decidió consultar a su médico con la esperanza de encontrar una solución.

El médico de Anders fue rápido en señalar que su peso era probablemente un factor contribuyente significativo a sus problemas de salud. Además de las frecuentes migrañas, también tenía la presión arterial muy alta. Sin embargo, el médico atribuyó la mayor parte de sus problemas a su peso, señalando la posibilidad de que pudiera enfrentarse a consecuencias más graves en el futuro si no perdía peso. Si bien Anders estuvo de acuerdo con el médico, se preguntaba si el número en la báscula estaba siendo señalado como la causa principal de sus problemas de salud, porque sentía que no se estaba haciendo mucho esfuerzo por mirar más allá de eso.

La paternidad eleva las apuestas

Tras aquella conversación, Anders recordó sentir una creciente frustración y resentimiento hacia el ejercicio, el control del peso e incluso hacia las personas que hablaban abiertamente de sus logros en forma física. Sabía que quería cambiar, pero se encontraba sin motivación para empezar. Entonces, Anders recibió la emocionante —y transformadora— noticia de que iba a ser padre. De inmediato, le preocupó la idea de no poder seguir el ritmo de su hijo debido a sus problemas de salud. Sabía que tenía que tomar el control de su salud, para estar presente para su familia y simplemente sentirse mejor en su propio cuerpo.

Y así, ese mismo año, en 2012, inició su camino hacia la pérdida de peso. Anders decidió adoptar un enfoque sistemático para ponerse en forma, con la esperanza de que mantener una estructura sería una forma eficaz de ver resultados. Comenzó reduciendo el consumo de dulces —admite que le encanta el bizcocho—, volviendo a casa del trabajo en bicicleta los días soleados, e incorporó pronto un sencillo entrenamiento de fuerza en casa a su nueva rutina. Empezó a registrar su ingesta de alimentos y a hacer seguimiento de su progreso, comprobando que ver cifras tangibles le motivaba enormemente.

Al principio, Anders usaba un documento de Google para registrar manualmente todas sus mediciones, pero pronto descubrió una báscula inteligente de Withings que registraba todos sus datos de forma automática. Con la posibilidad de explorar diferentes modos e incluso hacer seguimiento del peso de sus hijos junto con el suyo, le resultó mucho más fácil mantenerse al tanto de sus datos de salud.

Superar la pérdida de peso y afrontar nuevos desafíos

Para 2018, Anders nos contó que había perdido 70 kilos (154 lb), pero se dio cuenta de que se había obsesionado demasiado con los números de la báscula. Su fijación en el conteo de calorías y las rutinas rígidas estaba afectando su bienestar mental y su familia en crecimiento. Se encontraba comiendo solo lo suficiente para aguantar el siguiente entrenamiento y cocinando comidas distintas para él que para el resto de su familia, quienes expresaron su preocupación de que quizás necesitaba dar un paso atrás. Fue entonces cuando Anders cambió su enfoque para centrarse en mantener un estilo de vida más sostenible que permitiera la flexibilidad y el equilibrio.

A pesar de su importante pérdida de peso, afirma que las migrañas persistieron y su presión arterial se mantuvo en niveles alarmantemente altos. Su presión arterial le hacía despertarse varias veces durante la noche para ir al baño, y estas interrupciones adicionales del sueño le provocaban más irritabilidad y estrés de lo habitual.

Decidido a encontrar respuestas, Anders tomó las riendas del asunto y comenzó a controlar su presión arterial desde casa usando un monitor de presión arterial inteligente de Withings. Buscó actividades específicas en su vida diaria que provocaban picos en sus cifras. Armado con datos, buscó segundas opiniones y finalmente encontró un experto cardiovascular y luego un especialista hormonal que le diagnosticó el síndrome de Conn.

Encontrando fuerza en la comunidad

El diagnóstico arrojó luz sobre la infrecuente afección que impedía que la presión arterial de Anders respondiera adecuadamente a sus medicamentos. Se sometió a una cirugía para extirparse la glándula suprarrenal izquierda, ya que el síndrome de Conn se caracteriza por la presencia de tumores benignos —denominados adenomas— que secretan un exceso de aldosterona, una hormona que ayuda a regular la presión arterial.

Mientras se recuperaba, Anders se unió a un grupo de apoyo en Facebook, conectando con otras personas que entendían su lucha y le brindaban ánimo. Encontró un gran valor en pertenecer a una comunidad, y descubrió que muchas otras personas con síndrome de Conn no habían recibido un diagnóstico hasta muchos años después de que comenzaran sus síntomas.

Compartiendo sabiduría con la esperanza de inspirar a otros

Al reflexionar sobre su trayectoria, Anders se dio cuenta de cómo los prejuicios relacionados con su peso pudieron haber retrasado su diagnóstico correcto durante demasiado tiempo. Su experiencia le enseñó el valor de tomar las riendas de su salud y abogar por sí mismo, aunque eso significara cuestionar el statu quo. Al fin y al cabo, nadie conoce tu cuerpo y lo que experimentas cada día mejor que tú mismo.

Hoy, Anders mantiene una pérdida de 50 kilos (110 lb) y comparte su historia para inspirar a otros. Aconseja dar pasos graduales y sostenibles hacia una mejor salud y encontrar formas de hacer ejercicio en casa, especialmente para quienes tienen agendas muy ocupadas. Cree que incluso las decisiones más pequeñas que tomamos cada día pueden acumularse y dar lugar a cambios profundos en nuestro bienestar.

La historia de Anders nos enseña que, al asumir la responsabilidad de nuestra salud incluso cuando es difícil y abrazar el cambio, podemos convertirnos en versiones más felices y saludables de nosotros mismos. Así que sigamos su principal consejo: «Deja de no hacer nada y empieza a hacer algo». En lugar de huir de los números de la báscula, él te animaría a asimilarlos, relacionarte con ellos y usarlos como chispa para despertar al campeón de la salud que llevas dentro.