¿Son los hoverboards buenos o malos para tu salud?

Are Hoverboards Good Or Bad For Your Health?

Los hoverboards se han presentado como la última gran tendencia en tecnología, transporte e incluso ejercicio físico. Se ven por todas partes, desde centros comerciales hasta calles de la ciudad. Pero ¿son tan buenos como dicen? ¿Son estos monopatines futuristas la solución para ir de un sitio a otro mientras marcamos abdominales, o solo otra forma de evitar que suba nuestra frecuencia cardíaca? Hablamos con un científico para salir de dudas. Sigue leyendo para descubrir si el hoverboard es una ventaja o un inconveniente para la sociedad actual.

Cuesta mirar un hoverboard sin imaginar a los ciudadanos sedentarios y con sobrepeso de la película de Disney Pixar Wall-E, desplazándose mientras beben refrescos gigantes y miran pantallas. No cabe duda de que esta moda fue un golpe para el niño que llevo dentro y que soñaba con un aparato como el de Regreso al futuro. A muchos fans de Marty McFly nos sigue decepcionando que los hoverboards… en realidad no floten. Seguro que has visto las noticias y los inquietantes vídeos de incendios originados en las baterías de iones de litio de algunos modelos. Si a eso le sumamos la posibilidad de que se incendien en el compartimento de equipaje de un avión, vienen a la mente las aterradoras películas de catástrofes de los años setenta. Amazon anunció que ofrecería un reembolso completo a quienes le hubieran comprado un hoverboard. WIRED informa de que la Comisión de Seguridad de Productos de Consumo de Estados Unidos está investigando a algunos fabricantes y trabajando en normas de seguridad. Mientras tanto, la comisión pide a todos los vendedores de hoverboards que «detengan las ventas y permitan a los consumidores devolver los aparatos para obtener un reembolso». Aun así, a algunas personas les parecen geniales. ¿A quién no le gustaría subirse a una tabla futurista recargable y de autoequilibrio para adelantar a toda velocidad a quienes siguen desplazándose a pie? Pero quizá te preguntes qué riesgos y beneficios tienen estos pequeños vehículos eléctricos. Para averiguarlo, hablé con Andrew Maynard, autor del blog 2020Science.org, y profesor de la Escuela para el Futuro de la Innovación en la Sociedad de la Universidad Estatal de Arizona. Maynard dirige el Laboratorio de Innovación en Riesgos y tiene un canal de YouTube sobre la ciencia del riesgo llamado Risk Bites, así que sabía que no había nadie mejor con quien analizar a fondo los posibles pros y contras de los hoverboards.

Riesgos de los hoverboards: incendios y falta de ejercicio

Maynard señala el riesgo de incendio como motivo de preocupación para la salud y la seguridad. «Las baterías de iones de litio pueden ser bastante peligrosas si no se utilizan correctamente». Las baterías sobrecargadas o dañadas físicamente pueden recalentarse y estallar, con consecuencias peligrosas. «No pasa solo con los hoverboards. El problema puede darse en distintos dispositivos, desde ordenadores hasta aviones. Es una tecnología que funciona bien siempre que todo funcione bien», explica Maynard. «Pero almacena mucha energía, que puede ser peligrosa si no se usa correctamente. Hace unos años, algunos aviones tuvieron que quedarse en tierra porque sus baterías se incendiaban. Es lo último que quieres que ocurra en pleno vuelo». Sin embargo, para Maynard el riesgo de incendio no es un problema grave: «Es algo con lo que hay que tener cuidado. No compres una imitación de hoverboard que pueda incendiarse. ¿Existe un riesgo? Sí, pero no es significativo». Ese es un problema, pero quizá haya una amenaza más sutil para la salud: hacer menos ejercicio. «Cuando oyes “hoverboard”,» comenta Maynard, «puedes imaginar a todo el mundo desplazándose sin usar las piernas». Maynard se planteó los posibles beneficios y desventajas para la salud ante la reciente popularidad del aparato. «Algo que me llamó la atención es que aquí, en el campus, cada vez se ve a más estudiantes circulando en hoverboard». Como científico, se preguntó: «¿Por qué harías eso? Desde el punto de vista de la salud, ¿es mejor o peor desplazarse en uno de estos aparatos? ¿Cuánto ejercicio dejarías de hacer?». Que él sepa, nadie lo ha estudiado científicamente todavía. Hay sitios web que «hablan de ejercitar los músculos del tronco», nos cuenta, «pero son testimonios anecdóticos».

¿Puedes ponerte en forma con un hoverboard?

Yo también busqué información, pero tampoco encontré datos cuantificables que respalden el uso de los hoverboards para ponerse en forma. Al margen de quienes los fabrican y venden, hay muy pocas pruebas. En YouTube hay un «vídeo de entrenamiento con hoverboard» que asegura que puedes conseguir «abdominales marcados en 5 minutos», pero… no es serio. El argumento más favorable que encontré fue un artículo de The Sun en el que un tal Jacob Lewis probaba a ir en hoverboard por Londres. Afirmaba que acabó agotado tras 15 minutos, que le ardían las pantorrillas «como si hubiera estado en el gimnasio» y que mantener el equilibrio le dio a sus abdominales «un entrenamiento inesperado». Suena dudoso, pero escribo novelas románticas y el chico es guapo, así que dejaremos su relato en la categoría de «no científico, pero convincente por sus pómulos de infarto». En un artículo reciente de USA Today, el doctor Robert Glatter, médico de urgencias del Hospital Lenox Hill de Nueva York, señalaba que, para usar una de estas tablas con éxito, «hay que mantener el equilibrio, lo que exige mucha fuerza en la musculatura abdominal». Suena bien, pero el artículo advertía de que las personas con poca fuerza en el tronco corren un alto riesgo de lesionarse. El doctor Glatter añadía que, si tienes débil esa musculatura, existe «un mayor riesgo de caerse hacia delante o hacia atrás, lo que puede causar fracturas de codo, lesiones de tobillo o fracturas de muñeca, además del riesgo de lesión cerebral traumática o conmoción cerebral». Uf. Al final, puede que la tecnología sea demasiado nueva para que la investigación la haya alcanzado. Pero aún está por demostrar que los hoverboards sirvan para quemar calorías o fortalecer el tronco. Y, por ahora, tampoco han aparecido instructores titulados de entrenamiento con hoverboard en los gimnasios Crunch o Planet Fitness del barrio. Entonces, ¿le damos el visto bueno a este monopatín tan moderno o no? El profesor Maynard tiene sentimientos encontrados. Dice que preferiría «tener una respuesta más clara» y añade: «Todo el mundo está fascinado con ellos, pero a mí ni fu ni fa. Es una tecnología nueva, un poco una moda, como si fuera lo mejor que se ha inventado. Quizá sea por mi edad, pero prefiero caminar». Así que, si quieres mantenerte en forma, caminar a la antigua usanza le gana al hoverboard. Una persona de unos 68 kg puede quemar 204 calorías por hora caminando a un ritmo de aproximadamente 4 km/h. Y puede llegar a 340 calorías por hora si acelera hasta unos 6,4 km/h. Además, caminar está permitido en todas las calles, es una actividad cuya seguridad está ampliamente demostrada —desde luego, tus piernas no se incendiarán— y puede ayudar a mantener a raya las visitas al médico, el colesterol malo, la presión arterial alta y el exceso de grasa. ¿Y esos abdominales marcados? Ningún aparato va a sustituir a los ejercicios abdominales. ¿No aprendimos ya esa lección en los ochenta con el Abdominizer? Venga, al suelo y hazme 20…

***Imagen: Little Scooter, de Nulall, en Wikimedia Commons