El equilibrio a largo plazo

    ¿Por qué debes controlar la evolución de tu peso continuadamente?

    En los países desarrollados, una alimentación abundante y desequilibrada conlleva a una sobrecarga de grasa o un exceso de peso.

    Por otro lado, las condiciones de la vida moderna como por ejemplo el estrés o los efectos de la moda provocan a veces trastornos en el comportamiento alimenticio, así como pérdidas anómalas de peso.

    La prevención es la mejor manera de evitar las complicaciones médicas relacionadas con la obesidad y las enfermedades de la nutrición.

    El control de la forma física y la gestión de la calidad de vida pasa por un control regular de tu peso, de tu masa grasa y de tu masa muscular.

    ¿Qué significa un peso normal?

    Este concepto, aunque muy extendido, es engañoso: no existe el peso ideal.

    El peso, en función de la alimentación reciente o de la hidratación, puede variar en varios kilos en pocos días. Intervienen unos mecanismos de ajuste, y una variación de 1 a 2 kg en un plazo breve de tiempo no es importante.

    Es mejor definir una "zona de normalidad ponderal".

    La Organización Mundial de la Salud (OMS) propone un método estándar para definir esta zona de normalidad: el índice de Masa Corporal (IMC o Body Mass Index, BMI) se calcula como la relación del peso de un individuo por el cuadrado de su estatura. La zona de normalidad es el intervalo de valores del IMC para el que los riesgos de enfermedades relacionadas con la nutrición son mínimos.

    ¿Qué es el índice de masa corporal (IMC) ?

    También llamado BMI (Body Mass Index), el índice se define simplemente como el peso de un individuo dividido por el cuadrado de su estatura, y se expresa en kg/m2.

    Se trata de una norma internacional adoptada por la Organización Mundial de la Salud que permite valorar los riesgos para la salud relacionados con un peso anormal (muy bajo o excesivo).

    Se establecen las zonas de referencia, o intervalos de normalidad (delgadez, índice normal, sobrepeso, obesidad) en base a cada uno de los niveles de riesgo.

    En términos generales, un IMC comprendido entre 18 y 25 delimita una zona de normalidad ponderal en la que los riesgos de enfermedades de la nutrición son mínimos.

    Cabe recordar que el IMC no es más que un indicador, y que no tiene en cuenta la morfología del individuo. Por ejemplo, los grandes deportistas tienen un IMC elevado debido a su masa muscular, sin que por ello tengan ningún problema de salud.

    Calcula tu IMC

    ¿Por qué no basta con sólo controlar el peso?

    El control de sólo el peso no contempla la evolución de las diferentes partes de nuestro cuerpo, cuya salud y estética se ven afectadas de forma distinta.

    Para controlar el deseo de adelgazar (pérdida de la grasa), el de engordar (adquirir volumen) o simplemente el de dominar su equilibrio corporal y su forma física, es necesario distinguir dos componentes de nuestro cuerpo:

    - La masa grasa

    parte amorfa y no vascularizada que corresponde a los triglicéridos del tejido adiposo. Esta masa representa cerca del 15% del peso total del cuerpo masculino y el 23% del femenino. La presencia de grasa en el cuerpo es vital ya que garantiza la regulación de la temperatura y constituye la envoltura de los órganos y de las articulaciones.

    - La masa magra

    es el conjunto de los músculos, de los huesos y de los órganos. Contiene los elementos vitales, el agua y los electrolitos (cerca del 73%), las sales minerales y las proteínas (27%). La masa magra agrupa los motores del organismo, que consumen energía.

    La alimentación y la actividad física afectan de forma diferente a cada una de estas partes, y no puede interpretarse correctamente una variación de peso sin el análisis exacto de cada una de estas partes.

    Por ejemplo, algunas mujeres aumentan de peso en el período premenstrual. Esta variación se debe a un aumento del agua almacenada en la masa magra, sin que se produzca ningún aumento de la grasa.

    Por el contrario, una actividad física intensa puede comportar una pérdida de agua a través de la sudoración y una consiguiente pérdida de peso de 1 a 2 kg en pocas horas, pero ningún impacto en lo que se refiere a la grasa. Las variaciones significativas en la grasa almacenada tardarán siempre varias semanas.

    Para finalizar, algunos regímenes alimentarios, mal adaptados, pueden desembocar en una pérdida muscular, sin pérdida de grasa, y por tanto impedir alcanzar la estética esperada. El control diferenciado de la evolución de la masa grasa y de la masa magra permitirá detectar dicho desequilibrio alimentario.

    ¿Por qué debes controlar tu masa de grasa?

    La grasa es un elemento esencial que garantiza la regulación térmica del organismo y protege nuestros órganos y articulaciones.

    Si bien es necesaria una cierta cantidad de grasa para estar sano, debe evitarse un exceso de grasa ya que entraña riesgos para la salud, más allá de las consecuencias estéticas. Un exceso de tejido adiposo (de grasa) puede provocar enfermedades cardiovasculares o hipertensión.

    La valoración inicial de la importancia de la masa grasa y del control de su evolución a lo largo de un régimen es realmente interesante. Ahora bien, un exceso de grasa no siempre resulta visible y, ni mucho menos, va siempre acompañado de un exceso de peso.

    A lo largo de un régimen, es realmente motivador poder constatar una pérdida real de masa grasa gracias al esfuerzo.

    ¿Por qué debes controlar tu masa magra?

    La masa magra es el conjunto de los músculos, de los huesos y de los órganos.

    Contiene los elementos vitales, el agua y los electrolitos (cerca del 73%), las sales minerales y las proteínas (27%), La masa magra agrupa los motores del organismo, que consumen energía: es un buen indicador de la posibilidad de adelgazar.

    Por ejemplo, un antiguo deportista adelgaza siempre con mayor facilidad (un uso correcto de los ácidos grasos liberados por el músculo durante el esfuerzo). Por el contrario, algunas personas con un peso normal pueden tener una masa grasa superior al 40% del peso corporal, por lo que les resultará difícil adelgazar si no practican una actividad física.

    En efecto, el ejercicio físico desarrolla tu masa muscular, lo que acelera la velocidad a la que se queman las calorías. El aumento de tu masa muscular aumentará tu índice metabólico, lo que conllevará una reducción de tu exceso de grasa corporal y te permitirá perder peso de una manera sana.

    El conocimiento y el control de tu masa magra es de suma importancia para la interpretación correcta de una variación en el peso y una mejor actuación al respecto.

    Un régimen alimentario desequilibrado puede comportar una pérdida muscular, lo cual no es nada deseable para el mantenimiento de la salud.

    A partir de la masa magra puede calcularse el gasto energético diario en reposo. Deberá ajustarse el nivel calórico de la alimentación para adelgazar al del gasto energético en reposo. Con la pérdida de peso, el gasto energético en reposo disminuye y de este modo podrá adaptarse el programa dietético.



    Más información sobre el análisis de la composición corporal y la impedanciometría

    Aunque los laboratorios ya disponían de unos métodos complejos, en los años 70 el Dr. A.L. Thomasset estableció las bases de un método de análisis corporal que explota las propiedades eléctricas del cuerpo. Conocida con el nombre de "impedanciometría bioeléctrica", esta técnica se adaptó y se incorporó a las básculas.

    Su funcionamiento radica en la inyección de una corriente de muy poca intensidad (absolutamente indolora y sin peligro alguno) en los pies, así como la medición simultánea de la resistencia eléctrica a la que se enfrenta esta corriente.

    Dado que el conducto adiposo no es conductor, la resistencia es proporcional a la cantidad de masa magra del organismo. Se utilizan varias ecuaciones para deducir la masa magra y a continuación se calcula la cantidad de grasa corporal restando la masa magra del peso.

    Observación importante: está prohibido el uso de un aparato con impedanciometría para los portadores de implantes electrónicos como, por ejemplo, marcapasos.

    ¿Qué significa una composición corporal normal?

    La composición corporal normal permite alcanzar los siguientes objetivos:

    - Tener y mantener un peso en los límites que minimizan los riesgos para la salud

    (correspondiente a un IMC comprendido entre 18 y 25)

    - Tener una masa muscular adaptada al modo de vida

    - Tener una masa grasa suficiente para garantizar su función vital en el organismo,

    pero sin sobrecarga

    - Tener una satisfacción personal a nivel estético.

    Controlar las evoluciones de la masa grasa y de la masa magra, y el hecho de comparar los valores con relación a las referencias establecidas en función de la edad, la estatura y el sexo, permite desvelar los desequilibrios y comprender los motivos.

    Es indispensable consultar a un médico especialista en caso de dudas.

    ¿A qué hora del día debo pesarme? Y ¿con qué frecuencia?

    Es importante pesarse siempre a la misma hora del día.

    El mejor momento es 30 minutos después de levantarse por la mañana para evitar las variaciones de peso en el transcurso de la jornada debido a la alimentación, la digestión y la actividad física.

    La frecuencia ideal es una o dos veces por semana y siempre en las mismas condiciones.

    El control a largo plazo es más importante que las variaciones diarias.

    ¿Cómo saber su peso con precisión?

    El peso puede variar en el transcurso de la jornada en cerca de 2 kg en los adultos (1 kg en los niños).

    Para controlar tu peso con exactitud, sigue estos consejos:

    - Coloca la báscula encima de un suelo estable y déjala siempre en el mismo sitio.

    - Pésate mejor al despertarse por la mañana y sin ropa.

    - No te peses inmediatamente después de haber bebido o comido.

    ¿Por qué no aparece el porcentaje de agua en el cuerpo?

    El agua presente en el cuerpo se divide entre el agua intracelular y el agua extracelular. Un embarazo o un edema puede provocar importantes variaciones en la hidratación del cuerpo. Un control del índice de hidratación se inscribe forzosamente en el ámbito de una consulta médica, que le recomendamos en caso de duda.

    Esta es la razón por la que hemos decidido no mostrar directamente el índice de deshidratación en la báscula Withings para el público en general.

    ¿Qué es el efecto yoyó? ¿Cómo puedo evitarlo?

    Con un régimen más controlado, el efecto yoyó se traduce en una cadena interminable de pérdida de peso/recuperación de peso.

    Para que lo comprenda, es necesario que sepa que cuando usted come, el organismo transforma de inmediato una parte de los alimentos en energía asimilable, otra parte es eliminada y una última parte es almacenada en forma de grasa.

    Con un régimen mal adaptado (si se salta comidas), el cuerpo reaccionará ante el más mínimo exceso ya que almacenará los alimentos en forma de grasa y una mayor proporción de grasa. Este es el efecto yoyó que la báscula Withings, que le indica la masa de grasa, le permitirá detectar rápidamente y, por tanto, evitar.

    Recomendamos encarecidamente consultar a un médico especialista antes de seguir un régimen ya que cada situación es única.

    La herramienta indispensable para guardar el equilibrio de forma continua: La báscula WiFi Withings

    La báscula WiFi Withings le permite seguir fácilmente sus curvas de peso, masa grasa y masa magra así como su BMI a largo plazo para guardar el equilibrio de forma duradera.

    Un seguimiento para toda la familia

    La báscula WiFi reconoce hasta a 8 usuarios. De este modo, es posible hacer un seguimiento de la forma de todos los miembros de la familia. Podrá seguir la evolución de sus hijos directamente en su interfaz con el fin de controlar la salud de éstos, de forma continua.